domingo, 26 de octubre de 2008

De Figueras a La Playa de las Catedrales

La rasa costera astur-galaica ofrece una compleja red vial
para el disfrute del ciclista de montaña al borde del mar

Publicado en el Diario La Nueva España 24/10/08

Poldo Figueras , en el entorno de la playa de Las Catedrales.

Victor GUERRA

TRACK DE LA RUTA

Desde que nos fuimos hace tiempo a la Subida del Mondigo, los compañeros ribadenses siempre hablaron de una interesante ruta que se adentraba por la cornisa cantábrica camino del occidente galaico, teniendo como referencia dos cuestiones tan básicas como complementarias. Por un lado el paisaje rematado con una espléndida playa Las Catedrales, y por otro el arroz con bugre como referencia gastronómica.

Como buenos astures y no deseando entrar en «kilometradas», partimos del pintoresco pueblo de Figueras, que entre las viejas carreteras y las nuevas circunvalaciones, ha quedado medio perdido en el borde la ría del Eo.

Se sale del pueblo en dirección Norte hacia la carretera N-634 para tomar a la altura de la oficina de turismo, al pie del puente de Los Santos, este y de cruzar sin problemas la desembocadura del río Eo, y sin rodeos interminables.

La subida nos aporta las primeras vistas singulares sobre Castropol y las altas tierras de los Oscos, guarecidas tras las primeras cordales, viramos sobre la carretera para cruzar con cierta prudencia el citado puente, mientras contemplamos la obra de ingeniería que ha supuesto cruzar esta peculiar ría en diversas épocas, pues los restos de las obras son visibles a ambas orillas de la ría.

Nada más cruzar el puente se gira a la derecha bajando a la calle-carretera que va hacia el faro de Ribadeo, la cual se abre paso por encima de una sucesión de playas-acantilados.

Visto el faro de Ribadeo en la Isla Pancha, la configuración vial de la costa nos obliga a ir hacia el interior, en concreto hacia el pueblo de Vilaselan, aunque antes de entrar en él ya veremos una rectilínea pista que enfila por los Castros y Loureiro hacia el Penedo do Corvo al pie de la Ensenada de Arnela que es la forma de rodar más pegado a la cornisa marítima.

Desde este punto hasta la Ensenada da Vella, es un continuo rodar por los senderos más próximos a la costa, pasando por pequeños acantilados de rodal que hacen entretenida la marcha, pues la dificultad, digamos que es cero, pues apenas si existen repechones fuertes o tramos con alguna exigencia técnica. La ruta es un puro dejarse llevar sin mucho esfuerzo y disfrutando del entorno.

Tal vez el mayor problema de la ruta sea el mal tiempo, o cuando tira el nordeste, lo que hace que la ruta se pueda convertir en toda una penitencia de luchar contra el viento, y cuya técnica para superar tal trance es ir metiendo los pequeños desarrollos que no exigen mucha potencia y hacen fácil romper la fricción del ventoral, a la vez que vamos ganando metros.

A la altura de la Ensenada de la Vella, el vial nos obliga virar hacia el Sur, para rodar por la llanada de la Veiga del Río, entrando en cuanto podemos hacia los acantilados como los Baixos de Fornelos, pero estos nos devuelven de nuevo a nuestro camino original pues no hay manera de rodar, o sea que volvemos a los trazados casi hechos a tiralíneas de As Pudias al margen mismo del aeródromo de Ribadeo que bordeamos por su cara Norte, entrando en esta ocasión más cerca de la costa y dejando los firmes más del interior para el regreso.

Ahora el rodar se hace rápido pues aunque no pega el nordeste una ligera brisa nos ayuda en nuestra progresión hacia el Oeste, buscando la aldea ballenera de San Pedro de Rinlo, a la cual llegamos en un santiamén, y un tanto sorprendidos de haber hecho ya unos cuantos kilómetros.

Tras una pequeña parada ponemos rumbo a la playa de las Catedrales, que no sabemos a qué altura queda, pues las señalizaciones por este lado de la costa no existen, aún en Galicia no se han enterado de que pro la cornisa cantábrica viene el GR - E9, para senderistas y ciclistas.

Sin prisa bordeamos de nuevo hacia la costa hacia la punta Corveira, donde nos refugiamos en las instalaciones de una vieja cetárea, mientras la nube descarga con fuerza su aguacero y deja limpio el resto del día para rodar a gusto. Como no hay mal que cien años dure, tras escampar salimos por donde nos manda la red vial que nos lleva hacia la aldea de Mierengos, rumbo Sur. Ya en su interior de nuevo doblamos hacia el Oeste, para de nuevo doblar hacia el Norte para buscar el lugar de Os Xuncos, aunque antes pasaremos por la ensenada de la Gegoñas, cuyo topónimo me hace preguntarme si por aquí alguna vez anidaron cigüeñas

A partir de la playa de los Xuncos ya estamos ante un recorrido más urbanizado, dentro de la singularidad gallega del urbanismo, chalés desperdigados que parecen hechos a semejanza del cacique Oubiña, pero ya vemos que estamos cerca ya de la famosa playa de las Catedrales, pues a partir del pueblo de Esteriro que tocamos por un lateral, ya es continuo ir y venir de coches y de autobuses aprovechando la bonanza de estos días ya concluido el verano.

Ahora sí que vemos algunas señalizaciones de la dirección y distancia a la que está la citada playa, tan famosa y tan visitada, y a cuyo pie pues va naciendo la incipiente industria gastronómica. Lo cierto es que la playa, en parte nos defraudó, pues esperábamos algo más impresionante aunque en esta parte de la costa gallega los acantilados no son muy grandes y, tal vez la presencia de tantísima gente nos dejó algo fríos.

Después de haber contemplado los juegos geológicos de las aguas cantábricas que modelan playas y acantilados retornamos al punto de salida Figueras; hasta Meirengos casi por el mismo camino que traíamos y desde este pueblo a Rinlo con pequeñas variantes aunque se puede ir más interior, eso sí se pisa más asfalto por lo cual optamos por no alejarnos en demasía de la costa, pues las posibilidades de retorno pueden ser variadas, aunque solo dependerá de la intuición la querencia y el deseo de querer complicar el trayecto.

Es una propuesta muy abierta y fácil de realizar, aunque al final cuando uno llega de nuevo a Figueras, no por ello le dejan de pesar los cuarenta kilómetros de la ruta.

Punto de partida y llegada: Figueras

Kilómetros totales: 41 km

Desnivel de ascenso acumulado: 747 m.

Desnivel de descenso acumulado:

765 m.

Tiempo estimado para la ruta: 5 horas

Puntos de paso: Ribadeo-Penedo do Corvo- As Pudias- Rinlo- Esteiro-Meirengos


jueves, 23 de octubre de 2008

La DGT Y la BICICLETA

La DGT continua presionando a los ciclistas para que seamos los que apliquemos medidas de seguridad pasivas, contrarias al uso habitual de la bicicleta, para protegernos de unos conductores que simplemente deberían respetarnos como a cualquier otro vehículo.

La DGT carga sobre las víctimas la responsabilidad de los accidentes. Creemos que los mensajes que se están enviando al público en general, muy basados en la responsabilidad del ciclista ante los accidentes, no los evita y acaba generando un sentimiento de disculpa a los conductores de vehículos a motor, infractores de situaciones hacia los ciclistas consideradas graves en la normativa española.

Estos motivos son suficientes para exigir:

  • La retirada urgente de esta “cuña” de todos los medios y también de la pagina web de la DGT.
  • La convocatoria urgente de una reunión del Grupo de trabajo GT44 “De seguridad en la circulación de bicicletas” del Consejo Superior de Tráfico y Seguridad Vial en la Circulacióm (CSTSVC)

La DGT debe de trabajar en la educación de todos los conductores, especialmente de los de vehículos a motor que son los que generan un mayor peligro y hacer un esfuerzo para que se cumplan a rajatabla las normas que estos conductores deben de seguir para garantizar la seguridad de los conductores de bicicletas.

Un ciclista alcanzado por un vehículo a motor es la mayor causa de muertos y heridos de nuestro colectivo en nuestras carreteras y calles. Se trata este tema como una causa menor y no se acentúa en la obligación de respetarnos, se trata de "cauto" al conductor que nos respeta, en ningún momento se explica que es obligatorio hacerlo.

El casco obligatorio no es la solución

En Europa y sobre todo en los países donde se usa de forma mayoritaria la bicicleta, elementos como el casco o las prendas reflectantes sobre el cuerpo del ciclista no son un elemento obligatorio. En estos países los conductores de vehículos a motor saben que son responsables de la seguridad de los ciclistas y peatones y así lo regulan en sus leyes, que se aplican con dureza. La culpabilidad en caso de accidente se resuelve en los juzgados, pero la responsabilidad de garantizar la seguridad en la calzada recae sobre el conductor del vehículo a motor.

En estos países con un mayor uso de la bicicleta, los accidentes se reducen gracias a medidas aplicadas a los conductores de vehículos a motor y sin obligaciones inadecuadas para el uso habitual de la bicicleta, sólo las lógicas derivadas de nuestra responsabilidad en el cumplimiento de la normativa y de una conducción segura. Pedimos que se adapten las leyes españolas a las europeas. ¿Acaso no se lleva esta política en nuestro país porque las leyes de estos países desplazan definitivamente de su reinado a los vehículos a motor, que no por mas potentes y resistentes tienen más derecho a circular?

Desgraciadamente está demostrado que estos elementos obligatorios en nuestra legislación no son garantía ni de evitar accidentes ni repercuten en las lesiones del ciclista de forma significativa. El casco para ciclistas no es el casco para motoristas, circulamos sobre dos ruedas, pero hay diferencias sustanciales entre estos dos vehículos. Somos el único país de Europa con dicha obligatoriedad, todo ello bajo la errónea idea de que los ciclistas que circulan por el territorio nacional son todos deportistas, cuando esto no es siempre así. La perspectiva del ciclista en competición o deportivo es diferente a la que habitualmente tiene un usuario de la bicicleta. Circular no requiere las mismas prestaciones de seguridad que competir, es cierto que los ciclistas profesionales pasan muchas horas al día entrenando y circulando por las carreteras del país, pero paradójicamente ellos están exentos del uso del casco según la normativa actual de nuestro país. Muchas más personas utilizan la bicicleta a diario sin ánimo deportivo simplemente circulando a velocidad lenta, situación en la que el riesgo de sufrir un golpe en el que el casco podría tener alguna eficiencia disminuye.

Reflexiones para los conductores de vehículos motorizados

  • Conductor de vehículo a motor: circular detrás de una bicicleta no es símbolo de inferioridad, es símbolo de respeto y educación.
  • ¿Perder unos segundos, o perder 4 puntos por adelantar inadecuadamente a un ciclista?
  • Conductor de vehículo a motor: el tiempo y los puntos se pueden recuperar, la vida no.
  • En un adelantamiento incorrecto a un ciclista con demasiada facilidad, y hasta sin tocarlo, puedes quitarle la vida. 

viernes, 17 de octubre de 2008

De Luarca a San Antón de Concilleiro

Track de la Ruta 


Punto de partida y Llegada: Luarca

Kilómetros del recorrido total:  25 km

Desnivel Ascenso acumulado: 717 mts

Desnivel de Descenso acumulado: 724 mts

Horario: 3 horas

Puntos de paso: Almuña-Aldín. San Anton Concilleiro-Fontoria

 Las sierras prelitorales asturianas nos deparan bellas estampas de nuestros paisajes costeros.

 Comienza la temporada fuerte de la bicicleta de montaña,  que durante el verano a veces queda un tanto relegada  entre tanto compromiso y  oferta de actividades; aunque el gusanillo de volver con la sección de BTT de Campeones con nuevas propuestas alejadas de las  clásicas rutas de las que tanto hemos leído y  rodado, era todo un hándicap para ir preparando los nuevos proyectos. Y aquí estamos un año más.

 Como la temporada acaba de comenzar, pues nada mejor que hacerlo  de forma relejada, probando y comprobando nuestra preparación física y “soltando piernas” que se dice. Para lo cual  lo ideal es  una ruta no muy larga, y de perfil  moderado que nos ayude en esa tarea de ir poniéndonos a tono a la vez que disfrutamos de estos días pre-otoñales que son una maravilla para iniciarse en la bicicleta de montaña.

 Por tanto,  la propuesta que hoy traigo hasta estas páginas, es muy sencilla en todos los sentidos. Es una ruta  muy apta para aquellos que se inician en el tema del Mountain Bike y que quieren disfrutar de preciosas vistas, tanto marítimas como montañeras; por otro lado  apenas sin tiene complejidades técnicas, y menos aún  logísticas ya que   fijamos como  punto de partida y llegada  la encajonada pero bella Villa de Luarca.

 Partimos del pequeño parquing que hay   detrás del Ayuntamiento, al pie de la Oficina de Turismo,  tras aprovisionarnos de la información turística necesaria para disfrutar de estos entornos. Damos las primeras pedaladas cruzando el río, y de forma tranquila nos adentramos en el casco urbano histórico respetando a los peatones para tomar en la calle Párroco Camino  la  plaza Carmen y Severo Ochoa y proseguir por la retorcida Calle del Lobo continuando por  calle de La Villa,  que cuesta arriba nos lleva directamente hasta una zona de escaleras, las cuales  ganamos  con la trotona de la mano, en un tris tras  ya estamos en la parte alta de Luarca.

Al pie de dichas escaleras nace un carretil que va en dirección al Cuartel de la Guardia Civil, antes hay  un mirador que nos ofrece  excelentes vistas sobre  la recoleta villa valdesana. Es para  estar, horas y horas,  disfrutando de su contemplación por la belleza y singularidad del paisaje. Si enfilamos nuestra vista hacia el Sur veremos también buena parte de nuestro recorrido, aunque San Antón se guarda de nuestra vista.

Desde el mirador nos vamos,  o bien por el paseo, o por la carretera, en todo caso hay que pasar por delante del cuartel de la Benemérita,  camino del barrio de Monserrat, pasamos por delante de la capilla que da nombre al barrio, y enfilamos hacia el núcleo de Almuña, cruzando la Nª  632, siguiendo hacia  Aldín, por la AS-220 hasta las Escuelas de Almuña que hoy dan cobijo al Albergue de Peregrinos, y cuyo edificio distinguiremos por su característico  color azulón.

Al pie de lo que fuera en su día la institución escolar del pueblo,  giramos dejando la carretera  para seguir por el  carril asfaltado  que seguiremos en toda su  longitud hasta La Casa de Aldea Casa Manoli, a cuyo pie  comienzan los firmes de tierra.

La subida es tranquila, aunque los desmadejados firmes terrosos nos dificultan la tracción, pero con un  poco de pericia, se van ganando metros a la ladera que nos lleva rumbo Este durante sus buenos metros, a la vez que ganamos altura tanto sobre los pueblos de Almuña, y Barcia, de esta última parroquia son las  tierras y propiedades que ahora pisamos con nuestras trotonas

A través de un desvencijado PR.AS-3  que nos ayuda bien poco a seguir la huella dado lo escaso de la señalítica, seguimos  siempre por la ladera arriba y por  la pista principal que en un momento dado pone rumbo Sur,  para desembocar en la explanada en la que se asienta la ermita dedicada a San Antón.

Aunque el PR.AS-3 se va por la izquierda en ascenso, la opción más adecuada y más fácil es seguir de frente, rumbo Sur, pasando sobre la cabaña y los prados de Concilleiro, tomando el Camino de Urdial que va a media ladera,  por encima  de la carretera AS-220, hacia el Alto de las Llanadas, dejando a la izquierda las picorotas de Cueto Tiñoso y Pico Llano, y teniendo enfrente como referencia eso sí al otro lado del valle  el Pico Nalgón, al cual se puede llegar en modo de variante de la ruta.

La ruta prosigue hacia el llamado Campo de Ambasvías, que reconoceremos por una antena que hay a un  lado del camino,  se puede virar frente por frente a la antena  para subir por la cumbre del Pico Pomar; aunque una opción algo más fácil es  continuar ir la bajada  hacia la carretera que va Argomosu, y antes de llegar a ella, se  gira en la primera una pista a la izquierda, la cual  va en plano y  a media ladera, dando vista  a Argomosu, y con  rumbo Este. Digamos que es una opción más cómoda.

Si tomamos la variante fácil, tendremos que tener cuidado cuando la pista se eche abajo, pues hay que virar a la izquierda y subir hasta el collado que forman  el Picu Pomar y el Picu Ciervu, donde llega la otra posible opción de rodar por la cumbral del Pico Pomar.

El paisaje está muy limpio de vegetación y arbolado, lo que  nos permite tener una vista de la quebrada tierra astur de interior. Un buen conocedor estaría horas y horas comentando las cordales y picos que se suceden unos a otros, encadenados y jitados por esos feos aparatos eólicos que tanto marcan en estos momentos el horizonte astur.

En la collada citada,  perdemos el valle de Argomosu, para dar vista a las tierras de Barcia y la cornisa marítima;  al punto  nos veremos en una desviación marcada por una portilla,  la cruzamos y tomamos la primera pista a la izquierda  que nos llevará hasta un marcado recodo al pie de la riega La Matina (El Forcón), doblamos el esquinal del monte al pie del pinar, y de nuevo rumbo Oeste,  seguimos por la pista más altozana sin pérdida hasta la Capilla de San Antón, durante el recorrido tendremos  impresionantes vistas sobre el Cabo Busto y la zona de Barcia.

De nuevo en San Antón de Concilleiro, ahora cruzamos la collada, dejando a la derecha el ramal por el cual vinimos de Almuña, y nos vamos directos hacia el corto rampón que sube a lo alto del cumbral subiendo de este modo al Picaratin y al Pico La Cabra. Ahora sí que la vista es de impresión, si el día acompaña.

De impresión para los que no estén muy duchos también  es la bajada por el cortafuego que nos deriva por la derecha hacia un bonito camino perlado de vegetación autóctona y pinos que nos alivia del susto anterior.

La bajada ahora  no tiene  complicación  alguna, el descenso se hace muy tranquilo y disfrutón, si pérdida posible pues ahora si que una  sucesión de  postes del PR.AS 3 nos ayudarán  a seguir la huella del recorrido.

El camino zizaguea para buscar la aldea de Fontoria  y la carretera AS- 220, una vez en ella nos llevará  hasta  Aldín hasta desembocar de nuevo ante la Escuela –Albergue de Almuña.

Ahora solo queda desandar el camino de Almuña a Luarca, que hemos traído, para concluir una sencilla ruta que a modo de entremés nos puede servir para ir tomando la forma necesaria  y afrontar el resto de propuestas que les iré aportando, las cuales irán recorriendo buena parte de la geografía asturiana

 Victor Guerra


domingo, 12 de octubre de 2008

Reflexion antes y despues de una temporada


REFLEXIONES AL CONCLUIR LA TEMPORADA DE  "CAMPEONES" de La Nueva España, 

Está era una reflexión que no al final no se publicó y que hoy quiero dar a conoicer 

La bicicleta de montaña nos permite conocer el paisaje, el paisanaje, a la vez que nos sentimos parte de esta tierra que es Asturias

Con estas reflexiones  se concluye otra etapa, la sexta que nos mantenemos entregando cada semana una nueva propuesta ciclomontañera.

Cuando comenzamos allá por finales  del 2002 nadie daba un duro porque esta sección de BTT dentro del Suplemento Campeones tuviera una duración de más de dos años,  hasta el que suscribe tenía sus dudas acerca de que una región tan compleja  como la nuestra  pudiera aportar tal catálogo de  itinerarios para la práctica de la bicicleta de montaña.

Una labor ingente llevar a cabo tal cantidad de recorridos, con todo tipo de colaboradores,  amigos, y clubs que me han ido aportando sus  rutas;  clubs entre los que cabe a Asturcón BTT, BTT Pelayo, Grupo Poco a Poco, Grumar, Ronzón etc.

Ello sin olvidar a los ciclomonateños, las principales figuras de un hacer y saber disfrutar de la naturaleza a lomos de una bicicleta, que adaptándose a las exigencias del guión de cada momento,- pues siempre he querido que las rutas tuviesen muy diverso cariz, dificultad y exigencia-,  se han plegado a ello compañeros como Carlos Coehlo; Chus Toyos, Morcín Ricardo Mojardín, Polchi Figueras, Raquel, o los compañeros ocasionales como Nespral, Paco Jiménez, Javier Gómez,  Jorge Alperi, o  Chaves, y como no, el propio  y sempiterno presidente de Asturcon BTT,  a los que hay que unir  tantos otros, nombres y periplos,  que he ido relatando a la vez que describía las rutas ciclomontañeras y a  los cuales desde aquí deseo brindarles un saludo,  y buen disfrute del verano a lomos de las trotonas.

Lo cierto es que cuando se recorre esta región,  concejo a concejo, con la idea de proponer rutas  para este suplemento de Campeones, es cuando uno  se da cuenta de que nuestra tierra encierra, tanto para el senderista como para el ciclomontañero, pues ambos comparten escenarios,  una intensa variedad de posibles caminos y rutas que se  van vislumbrando a lo largo de esas intensas ciclopedaladas por valles y sierras,    donde las nuevas pistas o las viejas cicatrices de la red vial que soportó y aportó esta tierra asturiana, son todo un acicate para plantear nuevas aventuras con la intención de ir absorbiendo poco a poco esa intrahistoria de la cual no nos hablan los libros, pero que sentimos bajo nuestras ruedas gordas y  el esfuerzo por superar esos retos que nos hemos propuesto

La bicicleta de montaña debe  tener un futuro lejos de los escenarios deportivos, y ese paisaje en que se ha desenvolver ha de ser por fuerza el mundo rural, en este caso el asturiano, lleno de complejos recorridos,  variados y pluridiversos en ambiente, en dificultad, en retos, y en disfrutes.

Pero no debemos olvidar como ciclomontañeros que somos, que esta herencia que es nuestra tierra,  ha de quedar  lo más intacta posible, y debemos velar porque  nuestra huella sea leve, sin dejar rastros de derrapajes por conducciones agresivas, esas  que tanto les gusta a algunos bikers.

Nosotros tenemos un deber y es dejar las cosas como estaban antes de nuestro paso, para que la sensación de pasar por esos lugares, aunque haya pasado otros antes, sea nueva e inmejorable.

Esa es la filosofía que defendemos desde Campeones, y que se inserta en el lema de respeto y cohabitación que muestra el IMBA (Asociación Internacional de Mountain Bike)que ya tiene presencia en Asturias.

Nuestras trotonas cada vez son más sofisticadas y con mayor capacidad técnica para que nuestros doloridos cuerpos sufran lo menos posible, pero no debemos olvidar de que esas máquinas también son cada vez más agresivas con el entorno, los taqueado de las ruedas que apuran el desmontaje a costa de llevarnos por delante los débiles mantos de hierba, los frenos de disco que apuran velocidades y abren cicatrices en los senderos; el machaconeo de pasar una y otra vez por esos “espacios técnicos” para ver y demostrar las capacidades técnicas, que más bien se reducen a cualidades mnemotécnicas. Todo eso conlleva un impacto, que no es muy grande,  pero que debemos tener en cuenta a la hora de programar nuestras excursiones y rutas.

En ello también tiene una responsabilidad la institución pública, que debiera no restringir por restringir, sobre manera en esos lugares singulares, como son los ” Espacios Protegidos”,  y no debe restringir la práctica ciclomontañera  porque los grupos ciclistas no estén sentados en los órganos de gestión o de representación, o porque las bicicletas se las considere como un trasunto molesto. Las Instituciones Públicas deben tener en cuenta de que somos un colectivo que aporta su granito de arena a la sostenibilidad de  un espacio, aportando economía en base a nuestros desplazamientos, que mantenemos caminos abiertos por el uso, y que somos una plusvalía para cualquier planificador de territorio.

Solo debe haber comprensión para una forma nueva de moverse en el medio rural y natural, y saber que somos un colectivo abierto a nuevas propuestas con vocación de respetar  aquellas restricciones nacidas de la reflexión y el consenso, y se ha de tener en cuenta de que somos un  mundo singular muy alejado del mundo de la órbita del motor al que siempre nos condenan: “solo se podrá “circular por los caminos y pistas que utilicen los vehículos todo terreno” .

Es evidente que la práctica sostenida del Mountain Bike en un territorio causa impactos, pero la administración pública: deportiva y turística,  debe ser consciente de que e s una demanda que se viene sosteniendo en el tiempo,   necesita una respuesta para armonizar su práctica en  esos territorios cercanos a los entes urbanos más grandes, para lo cual se precisan unas infraestructuras capaces de dar confortabilidad y seguridad al ciclista, con un control sobre los impactos y las cohabitaciones, esas instalaciones ya existen en Europa,  son los Centres de VTT de Francia donde hay más de 250, o los que ya se están abriendo  en nuestra tierra; Euskadi y Cataluña.

Estos Centros están constituidos por una red de senderos  especialmente señalizados para bicicleta de montaña, los cuales tienen su propia señalización, lo cual no  impide que haya una cohabitación de usos con el senderismo o la actividad ecuestre.

En definitiva una red de sendas y rutas que comparte territorios diversos,  los cuales conforman  zonas y  rutas que interactúan sobre espacios y territorios, ofertando una amplia panoplia de recorridos aptos para las más diversas y exigentes practicas montañeras.

No es ya una novedad,  un Centro de BTT, sino un hecho  que se está conformando en España, y a la cual Asturias no puede permanecer ajena,  y más cuando ha sido pionera en el desarrollo del Mountain Bike en España, con clubs como Asturcón BTT que es de los primeros y de los únicos clubs que aún perviven de aquella vieja hornada de ciclomontañeros defínales de los años 80,  conformando recorridos  y cicloaventuras que han causado furor en su momento.

Una actividad que ha hecho  destino para la práctica ciclomontañera zonas  como los Picos de Europa, o la Cordillera Cantábrica, con rutas como La Carisa, con eventos como La Travesía de la Cordillera Cantábrica, la Ruta de los Marineros, la Vuelta al Concejo de Gijón, o  la Travesía de Degaña-Ibias.

Ese es el reto que se nos presenta a los  a los amantes  de la BTT, a las Instituciones públicas, locales y regionales, los cuales con el apoyo de todos vosotros amables lectores,  y el apoyo de este diario La Nueva España,  que ha apostado desde hace años  por sacar la bicicleta del corsé de la competición y de la práctica anónima,  dejando que propongamos toda  una panoplia de recorridos que hemos ido ofreciendo semana tras semana.

 Esperamos que la próxima temporada  podamos ofrecer no solo más rutas,  sino también  el anuncio de un apoyo importante para contar con un Centro de BTT en Asturias 

Que a sí sea, y hasta mediados de Octubre  que volvemos con más rutas, y que ustedes lo rueden bien.

Víctor Guerra

domingo, 28 de septiembre de 2008

RODEANDO EL EMBALSE DEL ATAZAR



RUTAS BTT:   “ RODANDO POR EL GENARO ”

 

Tipo de Ruta: Circular a

Punto de Salida: El Atazar  (Madrid)

Punto de  Llegada: El Atazar  (Madrid

Puntos del recorrido: Robledillo de la Jara- Cervera de Buitrago- EL Berrueco-Patones- El Poblado del Atazar

Longitud:  54  km

Horario:   6  h

Desnivel en subida  Acumulada:  1.913  mts.

Desnivel d bajada Acumulada:   1. 906 mts.

 

 El Embalse del Atazar es un escenario de serranía  ideal para  la BTT

 

Ahora que está tan de moda buscar asturianos fuera de nuestras estrechas fronteras regionales, es bueno darse un garbeo por esos entornos donde también rodamos los asturianos, y ya que tengo encomendad la dirección técnica de poner en valor una ruta para BTT en la Sierra de Madrid, que mejor que llevar a varios amigos ciclomontañeros por dichos lares.

 

Al Embalse del Atazar hay que dedicarle unos días, nosotros nos fuimos el  puente vacacional  de Mayo, época ideal para rodar por la llamada Sierra Pobre de Madrid, y a la cual llega bien por la Nacional 1,  tras dejar atrás Somosierra. Tambien  se puede acceder por la  A-6 y  desviarse en Collado Villalba hacia Guadalix de la Sierra y enfilar hacia la Cabrera-El Berrueco.

 

Una vez estacionados en la zona, en la cual hay  abundantes alojamientos, tenemos por delante la posibilidad de dar vuelta a uno de los embalses más singulares de la zona Noroeste de Madrid, y  por una de las sendas que esperamos se convierta en una ruta de referencia para el ciclismo de montaña.

 

Los astures que allí nos plantamos, salimos del pueblo del Atazar, atalaya desde la cual se contempla buena parte de los entornos del embalse. La salida se hace desde el Panel de Inicio de la etapa Atazar-Robledillo de la Jara, y a cuyo pie se toma la gran pista que primeramente va en descenso hacia el suroeste, abriéndose paso por entre los jarales que pueblan toda esta zona buscando el mejor sitio para cruzar el arroyo de Rilato tras lo cual comienza una larga subida, rápida al principio siendo el resto más tumbada hasta coronar la cordal de Matachines.

 

Tras esto aparece al otro lado una parte del embalse y tras su calma contemplación y recuperado el resuello, pues no estamos acostumbrados a estar tanto tiempo rodando a mil metros de altitud, nos echamos por la estropeada carretera, que va hacia Robledillo de la Jara, que cubrimos en menos de  2,5 km.

 

Ante el panel de la etapa de Robledillo, un poco antes y a mano izquierda nace una pista jalonada por unas setas de hormigón que nos van conduciendo en descenso hacia una riega en plena  Dehesa Boyal,  para sufrir a continuación por rampas fuertes, pero de ancho trazo, camino del pueblo de Cervera de Buitrago, que se nos muestra esquivo. Ganada lo alto de la loma pronto una trifurcación nos indica cual es la dirección  ideal para bajar  hasta el pueblo que cruzamos raudos rumbo al camino que queda al otro lado de su carretera general y que nos permite llegar a las orillas del embalse del Atazar pudiendo contemplar como los hidroaviones planean sobre sus tranquilas aguas para abastecerse y apagar más de un incendio.

 

El paseo por la orilla  del embalse, se hace por camino ancho que nos conduce a lo más profundo de la Dehesa, hacia la que viramos antes de entroncar con la carretera, dejamos  atrás un par de cierres, casi al pie de la M-127, se gira a la izquierda para dirigirnos acompañando al arroyo Dehesa que cruzamos a la altura de la fuente de la Pelaya.

 

La ruta desde este último giro antes de la fuente se mete por senderos más complejos pues estamos en zona cañada, y ya se sabe que siempre a ésta le suelen dar los peores territorios, lo cual se hace divertido después de tanta pista. Irremediablemente salimos de nuevo a la carretera  M-127 que nos lleva directamente a la impresionante presa del Villar con el encajonamiento del río Lozoya.

 

Un tramo de carretera hasta el desvío de El Hospitalillo, donde la cañada tuerce para Mangirón, nosotros nos vamos por la izquierda por el camino de servicio del Canal de Isabel II, que aunque está asfaltado, pronto buscamos los tramos de tierra que van por encima del canal y de los distintos puentes y viaductos que se hicieron para ganar los desniveles de las vaguadas.

 

Ahora el embalse está a nuestra izquierda y enfrente se ve Cervera y su amarre de barcas; seguimos pisteando sin apenas desnivel rumbo al pueblo del Berrueco, ahora los jarales han dejado paso a los grandes encinares y algunas que otra pradería. Llegar al Berrueco es llegar al mundo del granito, como bien se muestra por sus calles repletas de obras de cantería, es todo un espectáculo ver como se abren los grandes bloques en piezas a base de maza y cuñas.

 

Tras el descanso en El Berrueco, la ruta que se reconoce por un desdibujado monigote pintado en azul que alguien bautizó como “el genaro” ; Desde este simpático pueblo la ruta  toma otro cariz, las pistas al principio nos van llevando casi por el borde del embalse pronto se alejan de él para enfilar en franca subida hacia la Cerro Moro y luego hacia Sierra Ceruega, con la torre árabe como referencia que se divisa desde muy atrás.

 

La torre la tenemos a nuestro alcance cuando nos topamos con la carretera M- 133, doblando hacia la izquierda para volver a virar a los 700 mts de nuevo a la misma mano por una fuerte pendiente cuyo trazado se entremezcla con un cortafuegos, lo que ya idea de la dureza de la subida, ganado el primer rellano la senda cruza el cortafuegos y se echa ladera abajo por un senderillo apenas dibujado que hace las delicias de Carlos y de Chus, se cruza la carretera M y se sigue bajando desde El Borondillo hasta el arroyo del valle de los Pradales, para volver a subir pendiente arriba hasta de nuevo coronar lo alto de la cordal.

 

Estamos encima del barranco de Patones, y delante se nos muestra una de las bajadas más bonitas y trialeras de la zona, corta pero intensa que pronto nos deja enhebrados en el fondo con el arroyo de Patones, y jugando cuando con sus orillas, cuando con su cauce entramos en el reino Patonero, en Patones de Arriba, ese bello pueblo renacido de sus cenizas gracias a la pasión de un francés que llegó por estas tierras en los años 60, y que hoy es un hito más a visitar en la zona.

 

De Patones salimos por sus empinadas calles hacia las viejas  eras,  por el PR.M 14;, aunque también se puede coge la variante del GR 10,   e ir hacia  El Pontón de la Oliva y el Embalse de la Parra,  a través del Canal de Cavarrús y el río Lozoya.

 

Preferimos ser  fieles al trazado y entre empujes de bici y tramos rodando por un estrecho sendero,  se gana la cima del  Cancho de la Cabeza, con un espectacular vista sobre gran parte del Embalse del Atazar y la Sierra Pobre madrileña ; luego se vira hacia el Poblado del Atazar, para una vez cruzada la carretera M- 134; tomar otro desvencijado sendero que se echa ladera abajo hacia el fondo de los meandros del río Lozoya, el cual pasamos por el puente de  la Presa de la Parra.

 

Aquí nos bifurcamos, y unos tiran por la pista que sube a buscar la de Alpedrete, y luego vira hacia El Atazar;  y otros para medir la dureza de la Senda Genaro, tiramos por el sendero que se abre por encima de los barrancos del Lozoya, Cerrillo de la Llobera y la riega del Arroyo de la Pasada, por cuyos surcos y sendas también  va el GR 88. Menos kilómetros pero más duros,  y con tramos no ciclables.

 

Dando así por terminada la bella excursión que da vuelta a un Embalse como El Atazar

 

Víctor GuerraCarlos (Fierros) Chus y el autor de las rutas.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Por los parajes misteriosos de Pousadavadelle




RUTAS BTT:  “ De Santalla de Oscos  A Grandas de Salime por Pousadavadelle

Tipo de Ruta: Lineal

Punto de Salida : Santa Eulalia de Oscos

Punto de Llegada: Grandas de Salime

Puntos del recorrido: Ferreirela- AS Barreiras- Ferreira-Nonide-A Coba-Malneira-

Km. del recorrido:  26 Km

Horario  5 Horas

Desnivel acumulado de ascenso: 1450 mts.

 

Una ruta por los olvidados  y misteriosos parajes  del Río Agüeira.

 

 

El sábado 21 de Abril,  nos dimos cita en Santalla de Oscos dos realidades y dos formas distintas de ver y vivir la naturaleza y ha sido una de las rutas que más huella han dejado en los ciclistas que me acompañaron a la ruta 

 

Unos desde la cerrada cabina de su vehículo todo terreno, aunque los quadtreros un  poco menos, pero todo su mundo en el placido rincón de Santalla rezumaba un penetrante olor a fuel quemado y ruido y pertardeos de escape modernistas.

 

En la otra esquina de la plaza 16 betetistas enfundados en su maillots  y con la silenciosas trotonas dispuestas nos disponíamos para la aventura de unir por lo viejos caminos dos poblaciones como Santalla y Oscos.  Eso sí cada uno por su lado sin molestarnos, es lo grande que tiene este retorcido territorio que a cada uno le coloca donde debe y puede.

 

De esta manera, salimos de en medio del escándalo de decibelios de los motores rugientes y de la paranoia de algunos que confunden disfrute con petardeos y acelerones, y nos fuimos por la parte de atrás de la plaza tomando rumbo Sur y siguiendo las marcas del PR 203 Minas de As Talladas, que no se porqué siempre se descuidan un tanto esas primeras marcas que enfilan al usuario hacia la ruta.

 

Se entronca con la carretera sobre la cual giramos a la izquierda dirección a los Apartamentos del Tombo, a cuya altura el sendero toma la pista que nace frente por frente al establecimiento hotelero  para adentrarse en territorios más rurales para ir entonando con una naturaleza y un maravilloso día que nos impresiona. En unos minutos posamos ante la restaurada casa natal del Marqués de Sargadelos, en Ferreirela,  ante la que posamos para la foto, a la vez que vamos echándonos rumbo hacia  As Barreiras.

 

Algunos tramos embarrados hacen que algún que otro personal clave rueda y pruebe el dulce barrizal de los Oscos, sin que la cosa pase a mayores, salvo por un intempestivo timbrazo del móvil, pues por la retaguardia hemos dejado a Dani (Aire) haciendo fotos y desgajado del grupo.

 

De Ferreirela al diseminado núcleo de As Barreiras un breve paseo que nos va poniendo en situación de lo que nos espera, que tomaremos en cuenta cuando en Ferreira  empecemos a tomar en serio estos territorios que abrieron sus caminos a punta de pico en la pizarra.

 

En Ferreira, la señalización cambio pues el PR.AS 203 gira hacia la Mina de As Talladas echándose valle abajo, mientras que nosotros tomamos como hilo conductor el PR.AS 153  Ruta da Coba, por el ramal ascendente hacia Nonide. La subida pronto nos pone en fila de a uno, y los más débiles a la cola del pelotón Felix y el que suscribe, por delante Morcín, Alfonso de Avilés, Tito, Mojardín, Chus, y por entre los del medio el simpático y noblote Vidalillo, Alberto, y perdido haciendo fotos Dani. 

 


Foto de Asturcones cuando aún se llevaba el maillot oficial

Lo cierto es que la subida a Nonide además de dura, y con tramos trialeros en los cuales las cubiertas resbalan sobre la pulida pizarra hacen que se ponga el pie en más de una ocasión y más a la altura del  monte de Penagrande donde la climatología ha echado sobre el camino  varios árboles. Es una pena que las empresas que pasean por aquí sus clientes no se tomen este asunto del mantenimiento de los Senderos como algo propio, pues no comentaban que hace unas semanas que por aquí había paseado sus clientes un conocido albergue de la zona.

 

Llegamos a Nonide, donde unos naturales retornados nos ofrecen una cerveza a la vez que oímos más que vemos,  al otro lado del valle el bramido de los motores por los subiendo por los cortafuegos de Tresmonte, los naturales nos explican donde gira el PR. AS 153 que en dicho lugar se echa monte abajo por las carbas de A valía y la Allonca, la bajada por el sendero hacia A Coba, disfrutón como ninguno. El personal más racing de nueva generación se va rápidamente para abajo, mientras Alfonso, Tito, Dani y algún que otro se engolfa con la fotografía del paisaje y el paisanaje que se pueden ver en      http://www.asturconbtt.blogspot.com.

 

El caserío de la Allonca nos da paso ya en la parte más  baja de la pendiente al  cruce de camino, uno tira para Trabada a base de una fuerte subida por pista, pero nosotros optamos por comer al pie del río Agüeira y su desvencijado camino para tomar la nueva ruta que ha marcado el Principado de la Ruta de Pousavadelle, PR.AS 210.

 

as el descanso, viene la subida hacia Da Coba, abandonamos la naciente carretera para tomar el ramal hormigonado que sube hacia el Cementerio, al pie del cual njace un sendero tallado a media ladera que nos va llevando  por A Travesa y el Monte la Lometa hacia la parte alta de ladera, lo cual arroja un maravilloso paisaje que nuestros ojos no se cansan de admirar y de captar en fotogramas.

 

El grupo está entusiasmado, a pesar del madrugón y el viaje, pero ha merecido la pena, pues el sendero en lo técnico nos deleita y el paisaje hace que la emoción se dispare. Una vez ganada altura vamos bordeando la ladera por los estrechos senderos que se ha  tallado en la piedra y nos acercamos a  Bodega Blanca, donde arranca un bravo descenso tras un tramo suave de pistas y caminos, que nos llevan hasta el pontón de Pousavadelle que data del siglo XVI, y que nos permite pasar a la otra orilla del río, tras n un descenso trialero donde los haya.

 

Des Pousavadelle acompañamos al río Agüeira hasta el otro pontón que nos permite cruzar el río Cabalos para afrontar la subida ya inciclable de la Sierra de Malneira, sin que la bajamos el otro día, pero subirla imposible. Escasa media hora empujando la bici hasta ganar las pistas que nos permiten ganar  por a Serra de Sela el Chao del Coto  e ir virando hacia el pueblo de Malneira.

 

A pesar de ser una ruta corta el esfuerzo de los triales, y los duros repechos, y el intenso calor  nos dejan algunos de los betetistas  exhaustos, pues no en vano hemos remontado casi 1500 mts. de desnivel, y eso se deja sentir en los perniles aunque la satisfacción de hacer una ruta de estas características nos deja a todos más  que satisfechos

 

La llegada a Malneira, se hace escalonada y aunque la idea era tomar alguno de los ramales de la ruta Arqueológica, decidimos tomar la carretera adelante hasta Xuntalaca donde seguimos el Camino de Santiago que nos permite entrar  en Grandas de Salime y tomarnos una refrescante cerveza en la Fonda de Arraigada mientras un camarero guaraní nos ilustra sobre la toponimia tan singular de la zona, antes de emprender el largo viaje hasta la sede de Asturcón BTT en Oviedo.

 

Víctor Guerra

 

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