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jueves, 1 de agosto de 2019

VUELTA POR LOS ENTORNOS DE LAS UBIÑAS EN BTT

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Punto de Salida y Llegada: Tuiza
·         Puntos de Paso: Puerto de la Cubilla,Casa Mieres-Villagursán-San Emiliano-Pinos-Casa Mieres. Collado Terreros- Meicin
·         Longitud de la Ruta:  40 Km
·         Horario de la Ruta. 6 horas
·          Desnivel acumulado de ascenso y descenso:  1462 mts
·    Participantes: Javier Dolado, Noelia Rojo, Albano Capezzali, Javier Paredes,  Vicente  y Víctor Guerra

·         TRACK DE LA RUTA WIKILOC
·         FOTOS DE LA RUTAS              FOTOS JUAN PIÑERA 
Hace ya tiempo que queríamos acercarnos a los entornos de las Ubiñas, y la idea inicial era dar una vuelta completa a las Ubiñas y los Huertos del Diablo, pero digamos que el tiempo y las fuerzas las tenemos todavía algo justas, por lo cual viendo que había incorporaciones que podían sufrir por tener que portear la bici, decidí alterar la ruta, y sin salirnos del guion nos plantamos en los entornos de las Ubiñas.

Los mejores accesos a las Ubiñas para la BTT son San Emiliano y Tuiza, este último destino muy de moda pues como está encima el tema de la Vuelta de España, que ahora va por montes y caleyes, pues allá nos fuimos, a Tuiza.

La subida en coche desde Campomanes hasta Tuiza dan do tumbos, a modo de buen caleya, supongo que para la Vuelta les dejaran a los de la zona la carretera tapizada. Pero lo dudo, rebacheos y demás..

Llegados a Tuiza, un buen parking para dejar los coches y tras sacar las trotonas, descendemos desde Tuiza para tomar el desvío hacia el Puerto de la Cubilla, pues son unos 11,5 kilómetros de subida   que se fueron haciendo de forma confortable, con unas buenas vistas sobre la Cordal de la Almagrera y las Navariegas, con todo el valle que de derrama hacia El Campo  y Riospasos.



La subida se hace de tranqui y si mucha penosidad pues el puerto desde Tuiza no se hace pesado y pronto logramos quitar de en medio los casi 12 kilómetros de subida.

Tras llegar al Puerto de la Cubilla nos vamos a la derecha nada más cruzar la portilla, o sea hacia la ubicación de Casa Mieres hoy todavía cerrada  como tal venta de trajineros y arrieros procedentes de la Babia.

En Casa Mieres, lo normal es o irse hacia el Collado Terreros  o directamente hacia San Emiliano tirando hacia el Noroeste por La Corva y por encima de la riega de Rosapero  para doblar en Las Tabladas pasando al lado de los chozos de pastoreo de El Cuetu  camino  Las Melendrosas.




Camino este que es un sendero o trocha de ganados, con firmes de compactación que obligan a distintas maniobras técnicas a la hora de circular por ellos, pero si bien tiene esa dificultad en contraposición tienen esa sensación de libertad de escoger la mejor trazada, sin herir los pastos en donde relajadamente pastan vacas y caballos .

A partir de Las Melandrosas el camino se pierde   pero la referencia es más clara pues el gran valle babiano que baja del Puerto Ventana por Porcinera  y Torrebarrio nos deja orientarnos, aunque vemos la pista para coger  dirección al valle, no así el pueblo al que vamos  Villargusán, con su iglesia dedicada a la Virgen de las Nieves y que es el pueblo con menos población del valle de San Emiliano, y pese  a eso  en el siglo XIX tuvo preceptoría donde se enseñaba latín y humanidades.

  

 «Yía un pueblu muy pequenu, el más pequenu de babja dabasju. Esta metidu en una valle apretáu en direición a penubina. Pricipia el valle en beiga fundaca, la veiga que sigue a la de ariba de kandemwela, ya empieza cun dus cuestas: la de morku, suave, sin piedras y cun muy poucas, ya la de bisacabe, chena de peñascus blancus» " El habla de Babia y Laciana" de Guzman Alvarez).



Dejamos en buen pueblo que habita en su soñolencia babiana bajo la atenta mirada de Las Ubiñas y los picachos de los Huertos del Diablo, y nos vamos por su acceso rodado hacia el eje que une el Puerto de Ventana  con San Emiliano, dejando a la altura de Candemuela, la Iglesia de Santiago que marca otra vía de penetración peregrina hacia San Salvador marcada por la Venta ermita de Procinera y la ermita de Trobaniello.

Tras rodar unos 24 kilómetros intenso y muy bonitos nos hallamos en medio del pueblo de San Emiliano, donde nos tomamos una cerveza y unos bocados antes de volver a la brega de las trotonas de rueda gorda.



Tras ello,  de nuevo nos ponemos en movimiento, ahora toca subir de nuevo hacia Casa Mieres, y lo hacemos a través del trayecto que jalona la población de Pinos,  donde concluye el acceso rodado dando lugar a una pista que se deja ciclar muy bien y que se abre paso de la riega Alcantarilla, hasta desembocar de nuevo en  las praderías de Casa Mieres..

Ahora toca de nuevo ciclar por tierras de pastoreo, subiendo desde la misma Casa de Mieres  hacia el Norte abriéndose paso por la Vega de Candioches, pasando al lado de la Fuente de la Hoya, las praderías dejan paso a tramos de porteos, como el que deja el paso del Río del Valle de Riotuerto para seguir la llamada Senda del Pan hasta poder vira de nuevo al Norte, pues el anterior vega el track nos llevaba orientación Noroeste.




A partir de las praderías de El Ronzón, el camino enfila en subida por entre Ubiña Pequeña y el Puerto de Cerreos, hacia la Collada o Alto de Terreros, (1.886 mts altt)  tras cuya alambrada de separación de las lindes astur-leonesas  se encuentra, tras haber rodado 37 Km, el Refugio del Meicín, eso sí, 400 metros más debajo de desnivel y con de 1,5 km de longitud.


Una pena que la niebla nos quite la visión de la gran bajada, que se puede hacer. In pensarlo mucho, bajo sillín y encaro con la Yeti ARC el valle abajo,  con una inclinación brutal, si encuentro un agujero llego al refugio volando. Sigo bajando mientras Noelia nos pide reagrupamiento pues no se vé ni para cantar, el grupo baja por la trochas ganaderas hasta poder ganar al final todos el Refugio del Meicín  en medio de una atroz niebla, que al poco se quitó para dejarnos la bella estampa de la larga pradería por la cual hemos bajado.



Tras un descanso, queda la parte final, el camino que va desde el refugio del Meicin hasta el mismo pueblo de Tuiza, no es mucho tramo , pero si que puedo asegurar que es intenso. Desnivel nos es que tenga mucho , y la longitud como de unos 2,5 km, pero es un camino que tiene sus saltitos, tras el cual se llega sin m muchos más problema a Tuiza, fin de un  trayecto bonito e intenso.

© Victor Guerra

viernes, 22 de marzo de 2019

RODANDO POR LOS MONTES DE AGONES

Foto Albano Capezzali
  • Punto de Salida y Llegada: Agones
  • · Puntos de Paso: Arroxo-San Ranón-Santa Catalina-Ricuevo-Escoredo-Villarigán- Los Carbayeos- Selgas de Abajo-La Pedrera-Molín de Veiga
  • · Longitud de la Ruta: 37 km.
  • · Horario de la Ruta. 5 horas.
  • · Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 1.400 mts
  • · Participantes: José Olegario- Javier Dolado- Albano Capezzali- Victor Guerra

Montes de Agones, es una clásica ruta que lleva encima unas cuantas ediciones, y que tiene como escenario la compleja orografía que se desarrolla entre Pravia al Sur, el Nalón al Este, Somao al Norte y la Parroquia de Inclán al Oeste.


Todo un frente montañoso cuyas suaves cumbres: Monteagudo con 338 mts y Santa Catalina con 459 mts., junto con el Alto La Cuesta hace que sus laderas que han sido explotadas por los temas maderables ofrezcan una admirable y compleja red de pistas y caminos, lo cual atrae a numerosos bikers, hasta estos predios. Hasta aquí llegábamos con la difunta concentración de Los Marineros.

En esta vez nos conjuntamos unos días después de celebrarse la V Quedada Solidaria Montes de Agones, un pequeño grupo biker, no tanto para realizar la ruta del 2019, sino el track de alguna otra edición anterior. Para lo cual quedamos en la plaza de Agones para tomar cafetín antes de calzarnos las botas y abrigarnos sin excesos, pues, aunque hace fresco por la mañana al poco seguro que calentará el sol. Como así fue.


Salimos de Agones en dirección a Pravia, para tomar el camino fluvial del Nalón que no está señalizado, y que tras unos primeros cientos de metros este presenta unas condiciones lamentables pues el río ha comido la traza caminera, pero esto ya es del año pasado lo cual complica su realización y más aún al llegar a la riega de Bances, cuyo entarimado del puente fluvial ha desaparecido, y así lleva unos cuantos meses para vergüenza del Ayuntamiento de Pravia y de la Confederación Hidrográfica por no atender a estas sendas.

Salvamos el barranquillo de Bances, por medio de unas tablas para seguir por el sendero fluvial adelante, hasta Arroxo, donde dejamos el sendero fluvial para cruzar la vía de Feve, de debe de hacer con cuidado, para subir por los carriles asfaltados de Arroxo camino de Carballo y Miruca, pasando por una abandonada Área Recreativa con su Ermita de 1953, la zona ofrece vistas sobre el feudo del rey Silo, Santianes de Pravia, donde está enterrado junto a su herética esposa la reina Adonsida, que en su tiempo visito Toribio de Liébana.

Se sigue por la cumbre adelante para entrar en zonas más rurales camino de la Fuente de la Calura de la cual se baja por las Cárcovas hasta colocarnos al par de la Estación de San Ranón, siguiendo el camino que va hacia EL Berriaco, pero que se deja a la altura del viaducto de la A-8 para subir a la izquierda, cruzando la riega de Remolines, yendo al Norte, cogiendo el camino de Vidrero para de este modo y ganando a base de revueltas, tan pronto yendo al Norte oteando la rasa costera, para doblar por encima de Las Benasas para ir al Sur, viendo de nuevo lo amplio de río Nalón y Pravia al fondo.

Se rodean las cumbres de Las Funtinas y se pasa por la Cruz del Hombre dejando a la derecha la cumbre del Monteagudo yendo hacia el Oeste. La zona es un laberinto de pistas y caminos, lo cual nos sujeta al track del GPS, al que nos ceñimos sino queremos acabar en ningún sitio, o en el fondo del valle. Vamos pues piano-piano, cerrando cola José Olegario y yo mismo, y contemplando cuando la arboleda nos deja las amplias tierras que riega el Nalón. No me extraña que estos predios y este gran río haya sido una buena defensa sobre las razzias invasoras de otros pueblos.


Con 13,6 km se entronca con la carretera AS-224 que viene de La Raigada, y por la cual bajamos apenas unos 500 metros para desviarnos por la derecha cruzando la riega Remolinos para subir al punto por las laderas de la picorota de Santa Catalina dirección Sur. Zona que tiene un sinfín de caminos de acceso; bordeamos la cumbre desde la vertiente Norte hasta coger la cara Sur y por ella, por encima de Cabeza del Agua, dar casi la vuelta al promontorio hasta coronar el picacho de Santa Catalina, jalonado por una impresionante torre de TV, a cuya altura se llega con unos 19, 4 km y a 460 mts., de cota.


Le damos un tiento a las vituallas por aquello de recuperar fuerzas, y tras la contemplación la bajada desde Santa Catalina la hacemos por un sendero que va al Oeste, y que se coge desde la misma cumbre, es un tanto estrecho y con pasajes técnicos, digamos que es corto pero intenso, nada del otro mundo, pero la pendiente puede asustar, y los letreros que debieron colocar los de la V Quedada Solidaria de Agones, «bajada peligrosa» pues nos pueden meter miedo. Bajamos sin problemas hasta la encrucijada de la cual partimos antes de subir a la antena de TV.


Proseguimos ahora hacia el Oeste para bordear el promontorio de El Molar, yendo hacia el pueblo de Recuevo, pero al que damos la espalda para entrar por un camino que va por debajo de la carretera de acceso, buscando la riega de Cogollo que se cruza ya en la parroquia de Escoredo, cuya impresionante iglesia parroquial se gana en un instante tras haber rodado unos 23,3 km., Dolado necesita agua y la zona es bastante seca y las aguas que hay no dan mucha confianza. La zona es una auténtica atalaya visual, los pocos miradores de la ruta que ofrece la ruta hay que aprovecharlos pues casi siempre vamos emboscados en laderas llenas de bosque de ocalito.

Bajamos un tramo por el Camino de los Pixuetos, para dejarlo tras unos 300 mts. de descanso y entrar en el monte, que ahora es fruto de la matarrasas de los maderistas, que no tiene piedad con los caminos, llevo de broza y con uno rodales de un metro de profundidad, de esta guisa nos vamos hacia el Monte de Veiga, dando la vuelta al Alto de la Cuesta que esta en medio de nuestro bucle.

Se sigue cruzando zonas desastradas por los maderistas para llegar al caserío de Los Llanos y pasar hacia la aldea de Villarigán con 27 km rodados.

Desde la capilla de Santa Anita, nos emboscamos por debajo del pueblo en otro camino trasversal para cruzar el arroyo del Pozón y el Agones, cuyo tramo sino nos quejábamos antes, no vean como están estas zonas medio intransitables, con increíbles barcazas de agua en medio de los rodales del camino, el destrozo es total. Esa es la pesadumbre de los moradores de las caerías de los Carbayeos y Selgas que esperan lo dejen en condiciones. Esa es la promesa, pero habrá que verlo.


Dejamos Selgas de Abajo, con unos 30,4 km, sin apenas tocar el pueblo paras seguir el curso del río Agones, por tramos bastante abandonados, pues hace tiempo que el personal biker nos pasa por estas latitudes, y por los Fondalinos y la Llosa del Caliero, metidos en la fondigonada del valle fluvial hasta desembocar en La Pedrera.

Video de Jose Olegario

En vez de irnos por la carretera adelante, ya que estamos a un paso, se coge el Camino del Molín de Veiga, amplio y cómodo que nos deja ante las remozadas instalaciones molineras, donde además concluye el carril asfaltado, a partir de aquí se toma el camino que irá subiendo y bajando a la par de la riega de Agones, hasta desembocar finalmente después de casi 2 km., en el camino de Los Pixuetos, o sea el camino que tomaban los habitantes de Cudillero para venir a la zona de Pravia y viceversa.

Ya el carretil nos permite la entrada de Agones, con un tranquilo ciclar por la carretera del pueblo, viendo algunos viejos ejemplos arquitectónicos como el Palacio de Merás del siglo XVII, y algunas otras de estilo indiano, como la casona de Doña Josefa, hasta desembocar en la plaza de la cual partimos hace unas 5 horas, dando por finalizada la ruta.


Fotos Albano Capezzali y Victor Guerra. Video de Jose Olegario

© Victor Guerra

viernes, 8 de marzo de 2019

En BTT por Posada de Llanera al Pico Gorfolí


  • · Punto de Salida y Llegada: Posada de LLanera
  • · Puntos de Paso: Les Areñes-Fanes-Gorfolí- La Reigada- Bolgues-Lazana-Andallón-Tuernes-San Cucao
  • · Longitud de la Ruta: 54 km.
  • · Horario de la Ruta. 5 horas
  • · Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 1.400 mts
  • · Participantes Ruben Bardera, Javier Paredes, Marcos Cernuda, Javier Riestra-Victor Guerra

Hacia ya tiempo que las trotonas de BTT ASTURIAS no hollaban los entornos del Gorfolí, porque cuando rodaba con nosotros Poldo Figueras siempre le hacíamos la visita anual a la zona, bien por una cara o por la otra, el Gorfolí o su entorno, era parte nuestras correrías.

Bien es cierto que salvo los recorridos desde el mismo Avilés o desde Grao, el resto de las rutas tienen bastante asfalto, pues los viejos caminos por necesidades de las poblaciones y sus empujes han terminado sucumbiendo bajo la capa asfáltica.


Sea como fuere nos plantamos en Posada Llanera, para rodar hacia el Gorfolí, por cuyo motivo recuperamos al buen amigo Rubén Bardera, perdiendo para este encuentro a los amigos llaniscos Olegario y Manolín, este último herido en un mano.

Tras el consabido café en el restaurante Plaza, salimos por la carretera AS-17 adelante, dirección al Alto la Miranda, para desviarnos al 1,5 km, a la izquierda rumbo Noroeste, tomando por Abarrio para subir por la carretera Ll-2 con posterior desvío hacia la aldea de Les Areñes, donde se gira un poco al Oeste, para seguir de forma paralela a la cumbral de la Sierra de Les Areñes y pasar de este modo a los predios de la Sierra del Águila, teniendo como referencia la aldea del Fresno.



Se vira al Noroeste, teniendo a la izquierda los promontorios de la sierra como el cabezo del Pico del Águila, pasando por los lugares de Vendón y desembocar en Fanes, o sea al pie del Camino de Santiago que va de Avilés a Grao que transita por la carretera AS-233, punto donde se gira a la izquierda con unos 9,7 kilómetros rodados. Es curiosa la desertización que tiene toda esta zona. Grandes extensiones de terreno y muy pocos núcleos de población, como muchos caserías aisladas que recuerdan más bien a los predios vaqueiros, que a tierras de la zona prelitoral avilesina.



Este acercamiento por asfalto nos vale por aquello de estirar las piernas, Con cierto cuidado rodamos por la AS-233, apenas unos 700 metros hasta desviarnos a la derecha dejando el ramal regional y entrar por El Bayón hacia la aldea Villayo, con unos 11,3 km, donde se recobra la orientación Norte, y concluyendo ante trazados con firmes de tierra que nos acompañaran durante todo el ascenso hacia el Gorfolí,

Se rueda a la vera de la riega Campanal, y cuyas cantarinas aguas se dejan para virar al Este subiendo por el Monte Campanal, que nos muestra en poco tiempo algunos duros repechos, luego la ascensión una vez coge cota, se hace más tranquila yendo hacia el llamado Campo de la Liebre, donde se entronca con una de las subidas típicas proveniente de la vertiente avilesina.



Una vez se entronca con la pista nuestro track es abandonado por aquello de hacer cumbre en el famoso Gorfolí, a lo cual nos dedicamos unos buenos minutos hasta terminar de coronar el famoso promontorio avilesino, con 16, 5 km., rodados, alcanzando una cota de unos 600 mts., escasos de altitud.

Tras un descanso para tomar un poco de resuello, y contemplar la bella panorámica que ofrece tan impresionante atalaya, tanto a Este como al Oeste, e incluso al Sur, porque nada molesta para otear los horizontes.



Tras ello nos ponemos en marcha retrocediendo hasta el enclave que nos deriva por los Cerros de Valbona, esto no estaba en el plan del dia, pero a nadie le amarga un dulce y dejarse caer por estos senderos cumbrales, aunque sea con una bici semirrígida, es toda una tentación, por lo cual dicho y hecho, nos vamos por el inclinado sendero de Valbona, que presenta algún que otro salto, un buen terreno para las trotonas de enduro, pero un tanto expuesto para una bici de 26” semirrígida.

Aun así, vamos bajando sin mucho problema, hasta llegar al entronque con la pista que esperamos nos devuelva al track original.


Una vez en la pista se gira a la izquierda, teniendo que remontar parte del desnivel que perdimos en la bajada, se va rumbo Sur para coger la cumbral de la Sierra de Faidiello hacia el Pico Miliquitanes, teniendo que empujar la trotona en algún que otro fortísimo repecho, y con tramos de senda bonitos.



La idea era quitar una serie de toboganes que nos obligaban a empujar la trotona, y por aquello de no dar marcha atrás, resolvemos seguir adelante hasta alcanzar la collada entre el Pico Miliquitanes y el Cuervo, lo cual nos da paso a la Sierra de las Raigadas, ya con 21,5 k, de rodadura.



Ahora tenemos un tramo tranquilo medio en bajada que pasa por encima del caserío de Rozaflor que tanto nos recuerda al amigo Poldo. Seguimos ruta hasta desembocar en el Alto de la Raigada, donde pasamos de una parada de bar, cosa que si viniera Albano sería imposible, y seguimos por la carretera que se abre al pie del cumbral de la Sierra de Bufarán hasta alcanzar el Campo de la Degollada.



Al pie del famoso Área Recreativa que siempre tiene visitantes, nos vamos por firmes de tierra, dejando el asfalto por el que hemos rodado desde La Reigada, unos 8 kilómetros de tramo.

En Degollada se toma el ramal de la izquierda dejando el que cruza toda la Sierra del Pedroso, y nos vamos hacia el Alto de Carbainos, bordeando estos pequeños cumbrales y la pistas que nos invitan a irnos por ellas sin saber muy bien hacia dónde.., pero mejor no ceder a las tentaciones y seguimos dando la vuelta al cumbral dirección a las Arroxinas, para caer en el concurrido lugar de Las Ablanosas, de donde se sale por las pista de Ancineres hasta desembocar en La Florida, y de ahí ya directos al gran núcleo de Bolgues, donde nos abandonan Marcos Cernuda y Javier Riestra, que tiene algo de prisa, pues llevamos 37 km de rodadura.



Ahora rodamos por la AS-234 yendo en dirección a Avilés, hasta llegar a Santa María de Soto, donde se deja la carretera regional y la vera del río Soto, para cruzar al Este hacia la alta aldea de Lazana, camino de Santullano, pasando a la vera del Monte Agudo y la aldea de Andallón, donde se deja la carretera para irnos por Les Artelles hasta poder entroncar la carretera AS-233, en la zona de la Marinas, de donde de toma una carretera transversal hacia Tuernes el Grande entrando de esta manera en la parroquia de San Cucao y ya definitivamente en Posada de Llanera, todo ello por asfalto.


Fotos de Victor Guerra, Marcos Cernuda, Javier Paredes.

© Victor Guerra

viernes, 22 de febrero de 2019

VUELTA AL MONTE OLICIO (Parres-Cangas)


  • Punto  de Salida y Llegada: Arriondas
  • Puntos de Paso: Terón-Romillin-Vega los Caseros-Villanueva -Las Rozas-Triongo-Margolles-Peruyes-Parda- Olcio-Llueves- Villanuev
  • Longitud de la Ruta: 34 k
  • Horario de la Ruta. 4,30 h.
  •   Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 1.173 mts.
  • Participantes; Olegario, Manolín de Poo, Victor Guerra, Javier Paredes.



Las zonas de Cangas y Parres, son zonas muy atractivas para rodar y por ellas hemos trasegado muchas veces, aunque ha habido entornos que se nos han quedado atrás, por cuyo motivo hoy aprovechando uno de esos domingos del laicista, y en plan tonto retornamos a recorridos que hace años se hicieron y ahí quedaron sin una triste visita.

El punto de partida es Arriondas, y que mejor que empezar la mañana con un cafelillo que dicen los madriles, lo cual hacemos en el clásico Café Español, donde esperamos a los compañeros llaniscos Lolín el de Poo, gaitero afamado y Don Olegario nuestro particular y singular Spielberg, los cuales ahora ruedan bajo la bandera de conveniencia de BTT ASTURIAS.



La idea es hacer un recorrido en bucle alrededor del Monte Olicio, y para no repetir itinerarios y por aquello de que las cartografiás van perdiendo cada vez más definición nos vamos desde el mismo Arriondas hacia el emplazamiento de Romillín, para lo cual se toma la carretera de Santianes de Terón, cruzando el Sella y ganar altura por una pequeña carretera que sube hacia El Picu dirección a Valdebuerna.

En este punto, dejamos por unos momentos dejamos el eje asfaltado para irnos, por un camino que va a la derecha para  de este modo rodear por la vertiente Oeste la picorota del El Cabezu, camino del núcleo de El Horrón, donde Manolín  presenta los primeros traspiés mecánicos, pues la trotona no cambia bien en la zona de los piñones.




Hasta el desvío que hemos tomado del camino, se trata de una subida que de buenas a primeras se nos atraganta a más de uno, luego la cosa al dar vuelta al Picu, se hace más suave. En el Horrón, ante tales casas se vira para tomar el Camino de la Reina que viene de Romillo, y nada volver a  subir hasta entroncar de nuevo con carretil que habíamos dejado hace unos minutos, se  continua  por él, tomando el ramal derecho hasta el enclave Romillin  con  ermita de San José.

La ruta pasa ahora por detrás de la capilla siguiendo las marcas del GR 105 Camino de las Peregrinaciones, entrando en un bello camino que va a media ladera por el caserío de Los Corros, dejando los ramales a la izquierda que van hacia Sobrepiedra, lo cual también puede ser una buena opción de bajar al pueblo de  Las Rozas.

Pero nuestra ruta continua  desde algo más allá de los Corros se echa ladera abajo hacia el enclave de Vega de los Caseros, para de este modo cruzar la Nª- 625 y pasar a la zona del Monasterio de Villanueva y su Parador Nacional, que podemos visitar.



La ruta prosigue por detrás del ábside del monasterio para tomar una estrecha senda  que se pega al río Sella hasta desembocar en el pueblo de Las Rozas, tramo que puede ser fastidiado para nuestras transmisiones, pues  es un sendero de arena y a poco que revolvamos lo sufrirá la cadena.

El sendero después  de un tramo nos saca al pueblo de Las Rozas, aquí se nos presentas dos opciones una entrar por el viejo camino del pueblo que cruza la Riega del Cojo, y que nos obliga a echar pie a tierra en distintos puntos, ya que este trazado antiguo y en plan calzada  está no solo muy cerrado por la vegetación sino que además es muy empinado.

Existe una mejor opción  y que una vez llegados a Las Rozas, se sigue por la carretera Nª 625 dirección a Arriondas, y a  la altura del Polígono Industrial de El Pinar, entrar a él para tomar una pista que entronca con nuestro viejo camino,  de esa forma se sube a la Collada Odial sin apenas bajarnos de la trotona. Si se sube por el viejo camino de Las Rozas, al llegar a la pista ya veremos que viene del valle se toma el ramal derecho en ascenso hasta la citada collada.



En el cambio de vertientes nos tropezamos con la clásica partida de caza del jabalí, Lolo tiene miedo que le peguen una perdigonada, lo que sería mal asunto para su gaita…Un saludo y dejamos a los de los cochinos rastreando el monte, nosotros seguimos pista adelante dejando los ramales que se abren a derecha e izquierda, nuestra ruta sigue por la pista adelante rumbo Norte, dejándonos caer hacia la vertiente de Triongo por la laderas de Cerro Faes, que presenta en un tramo  una pendiente de bajada tremenda, y sino que se lo digan a Olegario, que bajó a toda pastilla sin poder detener la trotona y le faltó poco para llevarme por delante.

En la bajada nos ponemos a la par del arroyo de Triongo   hasta las casad de Libia y ganar  de este modo la carretera Nª-634, se puede seguir por ella o meternos por Collau hasta desembocar ante la impresionante iglesia de Triong, donde se impone un bocado, antes de subirnos al sillín y seguir dando pedales por unos cuantos momentos más.

Repuestos de hambre y sed se toma la carretera local de Teixidi, la cual se deja casi que al instante para irnos a la izquierda y tomar el carretil que por La Miyar muere tras un tramo bonito en las quintanas de La Huelga, donde el abandono rural está haciendo mella, aunque  por la zona vemos una pareja de inglis  que están intentando instalarse en el alto caserío que preside la zona. No les queda trabajo.



A nosotros nos queda también tajo, subir un tramo hasta las cercanías del Pico Piedrova, una vez ganado el collado nos vamos de nuevo al Norte bajando por la ladera Este de la cumbre de La Cuestona y Picu La Viella hasta desembocar ante Matadero Comarcal, al pie de la recta de Margolles.

Sin apenas tocar la Nª 634 le damos la espalda y no vamos por un estrecho carril que bordea la amplia pradería de La Granda, yendo camino de los pueblos de Cuenco y Peruyes. En este último núcleo surge la duda, pues lo que siempre hacemos es irnos hacia Las Canaliegas y  Covaenes, pero como hacía años que no iba por el ranal de Parda hacia Llueves, pues a la salida de Llueves opto por seguir  ascendiendo en dirección a Parda por asfalto.

Al llegar a El Colladín tenemos los montes de Onao y el Pico El Arbolín justo enfrente, en ese punto  se abren también otras opciones, pero son nos vamos por la derecha en franco descenso por  un camino hormigonado para entrar en el cerrado valle de Brengues, donde se junta un forcón de riegas, el río de Parda, las riegas de Las Llanas  y Bengoes entre  otras.



En el valle se deja sentir la humedad y la frescura de los espacios cerrados del cual vamos saliendo tomando altura desde Brengues hacia los desperdigados caseríos de Olicio, algunos ellos en actual situación de remoce, pero el entorno rural asturiano digamos que toca a muerto, son miles de casas perdidas por los montes y valles y ya no hay quien las repueble.

Desde Olicio, dejando atrás el significado lugar de La Mina, por cuyas estructuras ya en declive se reconoce pronto el lugar. Ahora nos queda un tramo en ascenso que sube tras un par de kilómetros al significado collado de Llueves, punto este de importantes tránsitos entre Cangas de Onís y la costa riosellana a través de Margolles como paso intermedio.

Una vez alcanzado el Collado de Llueves, ante nosotros el gran plafond de los Picos de Europa y los montes de Ponga y Amieva, tras la contemplación nos vamos por el hormigonado camino abajo hasta entrar en el pueblo de Llueves.

Desde el se toma el acceso rodado por el que se baja un tramo para desviarnos a la derecha en la primera curva cerrada del trayecto, un camino medio abandonado que nos baja directamente a Coto Brezo en pleno sendero fluvial del Río Sella.



Ahora, ya en lo fondero del valle, no queda más que seguir el río abajo hasta llegar de nuevo a  Villanueva, donde se puede optar o bien  seguir el sendero que ya se cogió unas horas ates e ir hasta Las Rozas para continuar por la Nª -625  hasta el mismo Arriondas,  o en Villanueva salir a carretera Nª 625 y por ella ir hasta Arriondas, tal y como hicimos nosotros, con la paradoja que este recorrido lo hice hace años con los hermanos Calo y Ton de la Escuela Asturianade Piragüismo y mira tu por donde al entrar por las instalaciones me encuentro a Ton metido en faena, unas palabras y un saludo u directamente a la plaza del Cañón.

© Victor Guerra

viernes, 15 de febrero de 2019

Entre el Mar y la Montaña:Sierra del Fito


  • · Punto de Salida y Llegada: La Isla
  • · Puntos de Paso: Playa Espasa-Prado- Alto el Fito- Bustacu-Cofiño- Las Piqueras-Bodes-Berbes
  • · Longitud de la Ruta: 38 km
  • · Horario de la Ruta. 4 horas
  • · Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 1400 mts
  • · Participantes: Olegario, Lolo Póo, Javier Riestra, Javier Dolado, Fernando Torre, Fernando Lopez, Victor Guerra

Rodar por la zona costera y atacar desde ella las estribaciones del Fito y el Sueve siempre es una delicia, y a poco que los días sean buenos, o incluso algo peores, es una zona en la que siempre los de BTT ASTURIAS, nos perdemos con bastante frecuencia.


No es que la presencia de compañeros a las rutas sea grande, pero ha llegado un refuerzo de compañeros como Olegario y Lolo, (Llanes) y el hecho de hacer algunas rutas los domingos en vez de todos los sábados, se deja notar con la presencia de viejos amigos como Fer Torres y Fernando López.


Quedamos convocamos en la Playa de la Isla, con la mala suerte de que en este tiempo y a estas horas, las 9 h., nada está abierto para tomar un café, pues nada.., de esta guisa nos fuimos camino de la Playa Espasa, siguiendo las marcas jacobeas, aunque dirección Este.

El camino es plano ya se enlaza en plan semiurbano, hasta llegar a la playa de la Espasa, desde donde por aquello de variar recorridos nos adentramos en esta ocasión hacia La Cruz, para una vez cruzada la A-8 encarar un potente repecho que nos puso firmes a primera hora de la mañana, y ya de esta guisa entrar en el pueblo de Prado, en plena Caravia Alta, que por cierto una vez dejado atrás el gran eje que cruza toda la rasa costera Cantábrica, nuestro rumbo fue variando al Sur.


En Prado, sí que pudimos tomar el café de cada sábado, en este caso ya con la arrancadera en marcha, tras el café, tomamos el camino que desfila a la vera de la riega de Caravia. Pista ancha que se deja ciclar y que a medida que dejamos el pueblo se va poniendo cada vez más pendiente sobre todo ante el depósito de aguas del Prado, desde cuyo punto la pendiente es continua hasta un poco antes de la carretera del Fito, donde se llega con unos 6,4 km., rodados.

Ahora queda un tramo que es de los que menos me gustan, aunque reconozco que las vistas son más que impresionantes, me refiero a tener que subir por la AS-260 hasta el Alto del Fito, se que son algo menos de 3 kilómetros de asfalto pero se me hacen pesados, al menos para las trotonas con ruedas de tacos, los llamados carreteros, o sea los que entrenan o ruedan en bici de carretera, enfilan a buen ritmo la pendiente, al igual que los más jóvenes, quedando atrás y contemplando las bellas panorámicas sobre la rasa costera, los más viejos: el compañero Olegario y el que suscribe.


Al final con unos 9km., ciclados nos damos cita en el Alto del Fito, donde nuestra trazada ruta nos lleva a la derecha para entrar en los predios del camino que va hacia el Pico Pienzu, pasando por Canto la Teya, hasta desembocar en la Llanada del Bustacu.

Tramo desde que se deja la carretera divertido y técnico, pues entre la mancha de la nieve caída y el barro, las trotonas ruedan pesadamente, y si encima lo hacemos por sendas estrechas salpicadas de cerradas curvas o afloramientos de piedra, pues la cosa se pone más divertida y entretenida.

 

Lo típico aquí es dejarse caer en la Llanada del Bustacu por la pista hormigonada que va a empatar con la AS-260, en nuestro caso damos la espalda a esta opción para irnos de frente a buscar el nacimiento de la riega de Corteguera, para lo cual hay que ir hacia las cabañas y restos de cuadras del Bustacu, a cuyo pie y a la izquierda se abre una senda que busca el cauce de la riega, para ir hacia la aldea de Cofiño.

La entrada a la senda, mala y enrevesada, luego tras retorcerse por entre la ladera, presenta tramos más ciclables, que son entretenidos pero peligrosos, por la pendiente y los firmes de piedra pulida que perlan toda la Cañada de Mangullines, cuando al final se puede cruzar la riega y pasar a la derecha de esta, el camino se hace más plano, sobre todo tras dejar atrás la fuente de Longariza.


El valle se va abriendo cada vez más, para disfrute de casi todos, pues si bien algunos disfrutamos de esta bajada, muy técnica con tramos endureros, para otros dichos trazados significan ir tirando de la trotona. En todo caso una vez ganada la collada de Pandellebancu, el panorama que nos ofrece la ruta es impresionante, delante de nosotros, no solo están los montes parragueses haciendo frontera con los ponguetos, sino también el cortinón tapizado de blanco de los Picos de Europa. Una bella panorámica que uno no se cansa de admirar.

En unos poco metros más, se entra en el pueblo de Cofiño con unos 14,3 km ciclados y con algo de hambre, por lo que se busca un enclave en pueblo donde dar un bocado para reponer fuerzas mientras cambiamos puyas y comentarios.

El track nos lleva ahora hacia unas zonas montunas con caminos semi perdidos que nos dejan en zona de sotobosque y en medio de propiedades privadas, por cuyo motivo cambiamos el trazado y nos vamos al Este, continuando por el acceso rodado de Cofiño, y en una cerrada curva salir de la carretera para tomar una senda que va paralela a la As-260, pero más alta hasta entrar en la quintana de Las Piqueras.

Desde aquí se baja hasta la AS-260, y se continua por ella apenas un kilómetro, para coger el desvío que entra hacia la aldea de Bodes, cerrando así el bucle y tomando ya de forma definitiva rumbo Norte.


De nuevo se cicla por asfalto, por un estrecho carretil que nos permite ganar lo grueso de la aldea de Bodes, donde se deja el ramal que va hacia Vinariegos, para continuar por un bello tramo de tierra que va por debajo de la picorota de La Trapiella, pasando por detrás de la Casa del Pinal, cerrando de este modo el valle de Bodes, y llegar en subida a la carretera que une La Salgar con la AS-260.

Video de Olegario

Una vez en el carretil que viene de La Salgar se vira a la izquierda hasta ganar de nuevo la AS-260, pudiendo ver durante el paseo todo el amplio valle de Bodes, una vez alcanzada la carretera del Fito, se sube por ella apenas un kilómetro hasta La Muñeca, y con unos 21,5 km, nos metemos por una pista que franquea una amplia portilla metálica que nos da paso a un largo camino de unos 8 kilómetros que se va abriendo trazado a media ladera bajo la cumbral de la Sierra del Fito, y que en su tiempo debió ser un interesante camino de entrada a los puertos de Lastres y Ribadesella.


El trazado no presenta ningún problema técnico, y se va dejando ciclar de forma cómoda hasta desembocar en la Rasa de Berbes, pasando por los Paniceros y La Cuesta la Braña, a la cual se accede desde el cercano Collado de la Calavera, o por El Cabu.

La pista presenta tramos en la cual la vegetación amenaza con tragársela de lleno, aunque el trazado aguanta el embate, las vistas siempre son hacia el valle de La Salgar y Alea, y las sierras trasversales de Peñas Las Coronas y más atrás las cresterías de Monte Moro., en algunos puntos hay pistas que se echan ladera abajo y que va al largo valle de Alea-La Salgar.

Lo cierto es que llevamos un ritmo tranquilo, no hay prisa y el dia es inmejorable así que merece la pena gozar de todos estos paisajes, que para los amigos llaniscos son toda una novedad, haciendo que su estrecho paraíso llanisco se amplíe en belleza y en horizontes, más allá de Póo el Güenu.

Tras el largo ciclado de la pista de la Calavera, se gana siempre manteniendo rumbo Norte, el campo de Golf de Berbes, y sin más dilaciones se continua por su acceso rodado por el cual se baja hacia la aldea de Berbes.


A dicha aldea se llega una vez hayamos cruzado la Nª- 632 que nos da acceso al trazado jacobeo, en este punto con casi 32 km rodados, nos ponemos cara al Oeste, para llegar en primer lugar a Berbes y desde ahí enhebrando la Nª 632 un tramo, para desviarnos por firmes de tierra camino de la playa del Arenal de Morís para recorrer el tramo final que entra en los predios de Caravia, en Morís se va hacia la playa La Espasa, volviendo al emplazamiento de partida como es La Isla, dando por terminada la ruta entre el mar y la montaña.

Fotos de Victor Guerra, Javier Dolado y Fernando López y Fernando Torres.

© Victor Guerra
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