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viernes, 13 de diciembre de 2019

Veredas de San Salvador DE CELORIO AL MAZUCU


·         Punto de Salida y Llegada:  San Salvador de Celorio
·         Puntos de Paso: Porrúa-Alto de la Tornería- El Mazucu- Villa-Torrevega-La Herrería-Rales-Posada de Llanes-Balmori
·         Longitud de la Ruta:  34, 6 km
·         Horario de la Ruta: 4 horas 30 minutos
·          Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 756 mts.



·         Participantes:  Javier Dolado- Javier Riestra- Jonás Martinez. Victor Guerra y Fer Torre Alonso.

Esta parte del Oriente astur tiene estos dos inputs referenciales y que representan dos polos opuestos, por un lado el viejo monacato de San Salvador de Celorio que se ha carcomido el olvido, y el otro input es una parte de la historia que parece querer en el recuerdo lejano como es la cumbre del Mazucu y su vinculación a la Guerra Civil española.




En general, casi siempre que quedamos por esta zona los punto de referencia de quedada  son Nueva, Posada o Llanes, por tanto quedar en  Celorio ha sido una de esas raras ocasiones, y cuya explicación viene de la mano de querer  ir jalonando también nuestras rutas betetistas, en este caso   con los hitos de las Veredas de San Salvador, y dentro de la rasa costera oriental asturiana, el primer hito dedicado a San Salvador, es el antiguo monasterio benedictino  de Celorio, el cual  lo habitaron en el siglo XII.



 
Resulta extraño, cuando llega a Celorio porque uno espera encontrar un viejo monasterio como el de San Antolín de Bedón, pero lo que se encuentra es una finca completamente cerrada sobre si misma que encierra  unos edificio modernos que  rodean la vieja torre de antaño, ya que en el siglo XVII, este cenobio sufrió una remodelación que  solo queda eso la románica torre de tres cuerpos  que asoma por encima del actual conjunto dedicado a Casa de Ejercicios Espirituales, ya que el cenobio fue clausurado en octubre de 1835.

De este enclave espiritual y caminero parte nuestra ruta, en un día que amenaza lluvia, aunque la mar parece calma, y es una pena que toda la finca esté cerrada pues nos impide poder ver y constatar su estructura. Nos consola


Una vez en ruta ciclomontañera y con la ropa de agua encima, nos encaminamos a través de la aldea de Celorio, tomando  parte del trazado del Camino de Santiago para internarnos primero dirección Sur hacia el bosque de Peredi, lo cual nos pone mirando al Este, yendo en primer lugar por la margen izquierda y luego en la derecha de la A-8, la cual dejamos al punto para virar  de nuevo al Sur tomando el Camino de Porrúa, cruzando a los pies de ese núcleo la carretera local LLN-8, para internarnos en los predios de las Mañangas, entrando por Los Pájaros  y Covalayo.


Al cabo de unos 5 km de tranquilo paseo, nos topamos con un lugar conocido por ser punto de confluencias, donde algún gracioso colocó un panel de carretera orientativo, y ante el cual viramos a la izquierda, de nuevo al Este, para tomar por la “Mañanga” urbanizada, por aquello de que sus trazados están en muy buen estado debido a las zahorras lo que nos permite rodar sin apenas encharcarnos pese a la lluvia.

Poco a poco la pista acompañada por el rumor de la riega Bola y lluvia de tormenta, ganamos el carretil LLN-7, ante cual se impone un descanso antes de la subida al Alto de la Tornería.

Este es un recorrido que la verdad sea dicha nunca realicé, y hoy vamos a coronar gracias que he tomado prestado el  track de los compañeros de  INTENSOS BTT,  y eso nos está dando el placer de probar las mieles de rodar por las distintas vertientes del Mazucu. 

Aunque la vegetación está muy alta, durante la ascensión por el carretil hacia la Tornería se pueden ver  actuaciones que parecen mineras, pero que pertenecen a las actuaciones de la Guerra Civil, debido a  que este fue uno de los lugares  donde hubo duros combates entre ambos bandos, por tanto es normal que haya  trazados de trincheras y otros aditamentos guerreros repartidos por toda  la faz de la mole caliza que preside todo el Oriente.

Los compañeros de cada Sábado como el frio aprieta suben más rápido con la intención de ganar la cumbre del Pico  Resquilones  o Corona del Cantiellu, pero nada de ello pudo ser por estar el ramal de subida en muy malas condiciones, por un tema de obras en el trazado que parece sempiterno.



da de caminos de la Tornería, ellos bajaban y ya todos juntos nos fuimos, eso sí descendiendo despacio por la vertiente Oeste para no ponernos de chupa domine y no congelarnos a través de la LLN-7  hasta llegar a la mítica aldea del Mazucu, donde se replegaron las tropas republicanas desde la vecina tierra de Cantabria y donde tuvo lugar una dura batalla el 5 de septiembre de 1937, en ella se concitaron también contra las tropas republicanas los aviones alemanes de la legión Cóndor.   El viejo amigo Juan Antonio de Blas, escribió un texto interesante El Mazuco (la defensa imposible) .

Pasamos ante la aldea del Mazucu, sin apenas detenernos pues la lluvia es intensa, y el frio ya empieza a envolver todos nuestros músculos. A unos metros de la entrada al pueblo dejamos la carretera para irnos por un camino que se abre  en franca bajada por la derecha y que se coloca por encima del carretil que busca el Puente de la Hueria.


Seguimos la cómoda traza, despacio para no empaparnos  y llegar al pueblo de Villa donde nos refugiamos durante unos buenos minutos, hasta que amainara un poco el aguacero que no parece darnos tregua, por lo cual seguimos la traza asfaltada   pasando por Barru y La Gotera, dejando el carril asfaltado en la Rotella, donde entramos por unos minutos en una trazado de sendero que busca  dar vuelta al promontorio de La Cabezuca.



Una senda trialera que nos sorprende en alguno momentos, y más estando como está todo el firme  mojado, pues por la traza corre el agua  de madre y algunos pasajes dan miedo abordarlos, pero se pasan sin problemas.

La senda nos deja en el pueblo de Torrevega, y desde él se baja por otra cinta caminera hasta la carretera de AS-115, la cual algunas cartografías marcan como eje del jacobeo, el cual en La Rebollada viraría al oeste para ir a Covadonga o a Oviedo

 
Sea como fuese, nuestra ruta cruza AS-115, con 19, 8 km rodados, y se cruza a su vez el río Las Cabras por el Puente Nuevo, para seguir al Norte hacia la aldea de Los Callejos, dejando  de lado la Venta el Pobre, delante de cuyo alojamiento pasa la vieja calzada romana de Riocaliente que va al enclave de Corao.

Nuestra ruta da la espalada a la cuna del Bosque Encantado para volver a salir a la AS-115 a la altura de La Boleta, donde seguimos por unos minutos la AS-115, hasta poder desviarnos de nuevo en la otra Venta, la de la parroquia de Vibaño por donde viene el GR.105.2 de Llanes a Covadonga entrando de este modo por la Calzada de Riocaliente hacia Llenín
 .

Se llega a la aldea de Rales, y bien creí que el track de Intensos BTT no meterían en lo duro de Las Mañangas, pero no, estos han preferido trazados suaves, aunque perlados caminitos a modo de ginkana, pues fue lo que nos deparó   el rodar por la margen izquierda de río Las Cabras, hasta poder dejar estos predios a la altura de San Martín, pues el escaso sendero entre el rio el cierre eléctrico de los pastores , y la brigadilla del jabalí, pasamos un rato divertido, aunque Fer probó lo que es estar mojado y sufrir  diversos envites de los cierres eléctricos.




A la altura de San Martín damos la espalda al pueblo y al rio Las Cabras, y nos vamos al Este para cruzar de nuevo la AS-115, con 27 km rodados,  por La Vega a las puertas de Posada de Llanes,   tomando por El Horrín  dirección a Lledías, pero dando la espalda a  los trazados duros y técnicos de La Mañanga, está claro que los Intensos, prefirieron recorridos más urbanos pues se atraviesa Lledías  hacia Quintana por carretiles  hasta desembocar definitivamente en la AS-263 . por cuyo recorrido se entra de nuevo en San Salvador de Celorio, que por cierto dicho monacato también sirvió de Campo de Concentración, las vueltas que da la vida.


  
Finalizada la ruta nos fuimos de nuevo a Poo de Llanes , para saludar al amigo gaitero Manolín el de Poó, y dar por concluida una ruta por los predios de San Salvador de Celorio que jalona el paso jacobita desde Unquera hacia Oviedo, aunque de por medio quedan algunos otros inputs dedicados a  la advocación de San Salvador.

© Victor Guerra

viernes, 15 de noviembre de 2019

Por tierras de Llanera y del Nora. Veredas de San Salvador


Punto de Salida y Llegada: Posada de LLanera

Puntos de Paso: Guyame- Centro Ecuestre el Asturcón-Folgueras-Ajuyán-Ladines- El Molinón-          Llineres-San Salvador de Severies
Longitud de la Ruta:  22 km.
Horario de la Ruta. 3 horas
Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 539 mts.
Participantes: Toño Cuervo, Sandra Alvarez, Javier Dolado, Josías Martinez, Victor Guerra.



Si el destino de la Veredas de San Salvador era Oviedo, como capital peregrina, también de ella partían caminos o acaso venían… Queda por saber tal cuestión y funcionalidad de estas trazas camineras que estaban salpicadas por jalones dedicados a la figura del San Salvador, o del Salvador, como proponía no hace mucho un canónigo de la Catedral de Oviedo.

   

En todo caso la ruta de esta semana parte del entorno de uno de esos singulares jalones, en este caso el correspondiente a Posada Llanera, de cuyo enclave parten varias propuestas senderistas y betetistas de cierto renombre que ya he reseñado en este blog.

En esta ocasión y con los tiempos tan revueltos, metidos en agua y nieve, y el personal un tanto arrugado por la posible llegada de diluvio universal, cambiamos el destino inicial que era Abándames, por esta otra zona, que para no repetir rutas, se optó por una ruta corta la cual se pudiese hacer en una mañana, y así fue como aparecimos en Posada de Llanera, para hacer  de paso una visita a los restos de lo que fue la antigua iglesia del Salvador, y rodar por las orillas del río Nora.

Sin muchos agobios, y tras un café tertuliano, fuimos preparándonos para acometer una ruta sencilla en longitud, altitud y dificultad, la cual parte del Ayuntamiento de Posada de Llanera, y que sin mucha encomienda nos fuimos por la carretera AS-240, bastante transitada, hacia el desvío de Guyame, lo cual se produce como a los 2 km de ruta.

Se cruza el vial para entrar a la izquierda, pasando por delante de una curiosa capilla, denominada ¿Capilla del Diablo?.


Es un nombre extraño para una capilla, aunque en las latitudes latinoamericanas parece algo más común dichos patronímicos. Aquí, estamos ante una modesta capilla de ladrillo, que parece que estaba bajo la advocación de San Antón, pero quiso el poder popular  que fuese conocida como “capilla del Diablu”, lo cual parece provenir dicha aserción  de un retablo que se hallaba en dicha capilla en el cual se representaba un « ser esquelético de sonrisa burlona y completamente rojo, con cadenas, identificado con el Diablo», de ahí dicha denominación.

Fuera como fuere, hoy no queda  otra cosa que un extraño edificio en la encrucijada de caminos, en la cual seguimos de frente hacia el centro social ecuestre “gabiniano” de El Asturcón, inaugurado en 1999, que de un presupuesto inicial de 2,4 millones pasó a  24 millones y que hoy se muere de soledad e inactividad tras su cierre hace unos tres o cuatro años.


La ruta pasa a su lado, dejando la instalación caballar a la derecha, y en suave subida ir hacia El Cantón, en cuyo cumbral todavía perviven algunas muestras señaléticas de aquella apuesta de D. Gabino, alcalde en aquellos tiempos de la ciudad de Oviedo. Nos vamos a la derecha hacia el Monte de la Vilorteras entrando ya en los predios más rurales, que nos presentan sus buenos firmes de tierra, que con el tema de El Asturcón todos estos predios camineros que eran auténticos barrizales, con la  apuesta municipal ecuestre, se vieron mejorados con los aportes ingentes de zahorras pues estas redes de caminos y sendas hasta la misma cumbre del Naranco conformaron parte de la actividad ecuestre, lo cual todavía hoy permite rodar de forma cómoda por dichos caminos.


Se nota que la zona está siendo medianamente utilizada por ciclistas de montaña, pues se ven huellas por las pistas y por las trochas que van por encima de Santa Olaya, y que nos llevan en cómodo ciclado a las puertas del pueblo de Folgueras de Abajo con 6km rodados. Le damos vuelta a las viejas escuelas del lugar y a una casona con hórreo que preside el enclave, y nos vamos por la OV-4 que va a Guindaloiro  y Ladines. No sin antes entretennos en la contemplación del plafón de los picos de Europa en toda su extensión y que ahora vemos completamente nevados. Agradecemos la natural balconada en cinemascope y seguimos ruta.


El personal va entretenido y pasa de desvíos, nada más doblar sobre la casa y el hórreo, la traza ciclomontañera se va en descenso, por la que me voy, y pronto el personal se viene detrás, hasta concluir en una ya conocida riega sin pontón, la cual se cruza a pelo para divertimento del personal, pues además de no llover parece que sale hasta el sol y hasta gusta de jugar a cruzar las riegas..

En este enclave nosotros nos fuimos al Norte hacia Guindaloiro, por fuertes repechos que nos obligó a bajarnos de la trotona e irnos a pie un buen rato, creo que lo mejor es hacerlo al revés, ir a buscar las orillas del río Nora o sea girar tras cruzar la riega a la derecha y luego ganar Ajuyán por el Alto de la Huerta.

Sea como fuera el santo se me fue a otras peculiaridades, y nos fuimos tras pasar la riega, camino adelante, tal vez hace años se subían estos repechines, pero ahora ello nos obliga a la mayoría a poner pie a tierra y tirar por los repechones hasta alcanzar el lugar de Guindaloiro (7,6 km), entroncando de nuevo con el asfalto que nos lleva hasta las puertas de Ladines, topónimo que se repite con bastante frecuencia en Asturias.

De nuevo a los queridos tramos de tierra, nada dejar atrás Ladines, (8,2) se toma el camino de la riega de Fonsagrada, por donde andaban apostados los cazadores de “gochos salvajes” esperando rifle en mano a  que las  realas de perros hicieran subir monte arriba a los suidos hasta sus propios pies. 

Pasamos por entre los puestos de la batida, desde ahora ya compartiremos durante bastante tiempo no solo espacios rurales, sino de papel, pues salimos juntos en el Suplemento de Campeones de La Nueva España.

Por nuestra parte seguimos hacia espacios más abiertos dejándoles en su larga espera sin que oigamos a los perros ladrar. Nuestro objetivo es ir a Ajuyán, desde cuyas latitudes contemplamos las laderas del Monte Naranco.


De la aldea e Ajuyán, parroquia de Brañes con 10, 2 km, nos vamos en descenso hasta un sorpresivo desvío que se abre a la derecha hacia el Monte Ayes, entrando de este modo en los recodos que va formando el río Nora. Este afluente del Nalón al que desemboca casi que, en San Pedro de Nora, todavía tiene que dar unas vueltas para verter sus aguas en el Nalón a la altura de Tahoces. Son conocidos sus famosos meandros.


Río que nace cerca de otro gran jalón de la peregrinatio, como es San Salvador de Boides ((Valdediós) y en las cercanías de dos singulares iglesias dedicadas a San Román y Santiago, sitas a la vera del “Camino de los Francos” y del Camino Jacobeo del Norte, a su paso por Sariego.

Por nuestra parte, seguimos el curso del Nora, cada este vez más cerca de nuestras ruedas gordas, y aunque los firmes “gabnianos” aún perduran, ya Toño Cuervo me avisa que el Nora va lleno, y que igual tenemos aún problema, pero no parece de momento indicado avisar al 112 en esta primera aproximación al famoso río Nora que flirtea con un montón de concejos a los cuales no parece querer abandonar por las vueltas y revueltas que da,  pues entre su nacimiento y desembocadura no hay más de 38 km. en línea recta y sin embargo según la CHN este tiene un recorrido que pasa de los 80 km.


De nuevo en el cruce de la riega en la que nos habíamos divertido un rato, ahora con unos 13, 2 km, tomamos el camino que va de frente, pegado al Nora, el cual va cargado de aguas que recoge en multitud de valles, y que al poco nos muestra lo que dice Toño, que el río se ha comido la traza caminera, y tal y como va de lleno como para andar jugando a cruzarlo, por tanto no damos la vuelta como nos aconseja el sr. Toño.


Muy al contrario nos internamos en el bosque por encima de la inundación, trasteando con ramas y trotonas, cuyo tramo salvamos en unos minutos, para salir a zonas mejores  que nos permiten entroncar al otro lado de la inundación y proseguir por la red de sendas camineras y fluviales que se articularon en su día con el tema de El Asturcón, y que ahora son toda una delicia para recorrerlas con calma a pesar de su abandono.


Una vuelta más, acompañando al Nora, hasta desembocar de nuevo ante la instalación ecuestre,  nos vamos ahora tras la indicaciones de Toño Cuervo que nos llevan a dejar atrás Guyame para virar a la derecha  y entrar por unos caminos que van por debajo del núcleo de Llineres, para salir a la carretera local que sube de Ables hacia el Alto el Merón, tras ganar el alto se cruza la AS-240 para ir al enclave que ha motivado esta ruta, y del cual casi nadie habla, y que es el lugar de Severies, en la parroquia de Rondiella, en cuyo enclave funerario se hallan los restos de lo que fue el antiguo emplazamiento de un templo del que hoy quedan unos restos, es de suponer que antes debió haber otro más antiguo, y que jalonaba el paso jacobeo  hacia o desde la villa del Adelantado: Avilés. 


Este jalón sagrado de Severies dedicado a la advocación del Salvador, debía ser uno de los faros radiantes de este trazado jacobeo.

Una breve visita y nos vamos  a  de forma directa a Posada que está a un tiro de piedra concluyendo el recorrido ante su Ayuntamiento, tras una mañana apacible,  para después darnos un merecido homenaje en el  bar del Madreñeru  en Cayés,  a base de callos  que parecen ser famosos, pero ya los comí mejores en La Manjoya, aunque la tortilla de merluza según el amigo Dolado estaba muy buena, para rematar una ruta sencilla y sin mucha kilometrada. 

© Victor Guerra

viernes, 8 de noviembre de 2019

Por Priesca y Fuentes en Villaviciosa. Vereda de San Salvador.


Foto de Portada de Juan Piñera

·         Punto de Salida y Llegada: Villaviciosa
·         Puntos de Paso: Sebrayu-Selorio- La Rasa-Castiellu- La Llera-Priesca-Ganceu- Bayones- Coro- Fuentes
·         Longitud de la Ruta:  32,5 km km.
·         Horario de la Ruta.  4 horas
·          Desnivel acumulado de ascenso y descenso: 976 mts
·         Participantes: Josías, Albano Capezali, Jose Ramón Natal,Iván Menéndez -Beni,Noelia Rojo-Juan Piñera y Victor Guerra

El concejo de Villaviciosa, guarda en sus entrañas tres hitos dedicados a San Salvador, a saber: Conventín de Valdediós, la iglesia de Priesca y la casi olvidada iglesia de Fuentes, y la ruta que hoy proponemos para recorrer alcanza a dos de ellos: Priesca y Fuentes.


Se parte de Villaviciosa dirección a su rasa marítima más oriental para lo cual tomamos el Camino Jacobeo dirección Este, o sea que hay que seguir las marcas en sentido inversos, las cuales nos llevan en dirección a Sebrayo.


Rodamos de manera cómoda con un ciclado tranquilo que nos va llevando por Tornón y el Fresno, hacia el poblamiento del Sebrayo, donde se encuentra el albergue peregrino municipal de Villaviciosa

Apenas si son  6,5km, de recorrido y una vez rebasado el alojamiento de peregrinos, abandonamos las marcas jacobeas para ir al Norte, para de este modo pasar por delante de una de las principales matas de bambú existente en Asturias, se cruza  de este modo el río Sebrayo para subir una empinada cuesta con un firme un  quebrado  que nos permite subir  hasta poder cruzar la  Nª 632 a la altura de Bárcena, en dicho punto nos vamos cruzando parte del  altozano núcleo  lo que nos permite a su vez descender hacia la aldea de Selorio, situada en la rasa costera que ocupan las playas de Misiego y  Rodiles.


Ya en Selorio nos entretenemos ante una gran casa, perlada de grandes estatuas de reyes astures representados en piedra, y coronada la representación con una portada románica también tallada en piedra, tras la contemplación de tan magnas esculturas nos vamos hacia las Escuelas Públicas de Selorio, que datan de principios de 1905,


Aquí el camino pasa por el lateral derecho de las escuelas para subir por el llamado Camino Sacramental del Carril y que va directo al enclave de la Cruz de Granda.


La subida de hace dura pero se transita bien por ella hasta pasar por una extraña ermita o  capilla de ánimas denominada del Carril, y tras ello aún nos queda en tramito hasta llegar al enclave de La Cruz de Granda con unos 10,2 km., recorridos.


Este punto fue importante puesto que por él pasaban parte de los antiguos caminos jacobeos provenientes de Lastres, que desde Santa Mera, donde hubo un hospital,  buscaban el valle de Priesca, no muy lejano se haya también la llamada  Vía Agripa, con su puente romano, el de la Llomba, pero hoy dejamos ambos inputs para irnos, en la encrucijada de la Cruz  a la derecha por una carretera que desemboca ante una plantación de arándanos, y cuya pista encharcad la cual se desarrolla en plano nos permite llegar en dirección Sur hasta el núcleo de La Rasa,  en cuyo tránsito vemos asomando la mítica cumbre del Sueve por entre las castañares del entorno.

Se cruza el pueblo para buscar ya por tramos asfaltados la Venta de Buenos Aires en plena carretera Nª 632, y pasando por detrás Casa Mery se sigue por el carril asfaltado que nos lleva a una franca bajada que desfila por delante de la Ermita de los Remedios, y que nos a lo fondero del pueblo de Castiello Selorio, (13,5 km).

Una vez antes las ultimas casas, ante una bifurcación en lo fondero del pueblo se gira a la izquierda para entrar en un carretil que a la altura del viejo hotel de Castiello pasa firmes de tierra y por el cual intentamos dar vuelta a la Sierra de Cual Mayor.



Es un trazado que se abre paso por entre el bosque misto y de ocalitos el cual se deja ciclar, pasando por  lugares como Llaviada, y que va dando vuelta al promontorio de Cual Mayor, hay desvíos a derecha e izquierda que se van dejando hasta entrar en una senda que nos permite llegar a los predios del recoleto territorio que ocupa la Casa de los Valles,  aquí digamos que las viejas trazas camineras, se van  difuminando aunque nos permiten con alguna que otra dificultad ganar el enclave de Los Valles.

La grupeta se divierte con el recorrido,  pues buena parte de la traza es nueva para ellos, y otros ni se recuerdan de haber pasado por estos lares, también es cierto que alguna otra vez que pasamos no había repartidos por el bosque tanto animal: urogallos, jabalíes, muflones, etc,, o sea figuras de madera que semejan la fauna astur y que se encuentran repartidos por el pequeño valle y preparados para una yincana  con tiro al arco.

En dicho tramo y empujando por algunos momentos la trotona alcanzamos la puerta de acceso al alojamiento rural de los Valles (15,5 km), De esta manera se toma el acceso rodado que por los repechos de la Gabia nos permite enlazar de nuevo el oficializado Camino de Santiago, justo en el enclave de La Llera, (16,7 km). Con respecto a este enclave, aunque un poco más abajo en Pernús fue donde Fortes Sanxiz, siglos ha donó  a la iglesia de San Salvador de Oviedo de varios moros esclavos,  cum sex mauros ir ea, junto con la iglesia del lugar

La Llera pronto deja ver su articulación como eje de la peregrinatio,  en este lugar  nuestra ruta vira  al Oeste siguiendo las marcas jacobeas  y tras subir unos metros pronto tenemos  una mediana bajada que nos lleva  hasta la impresionante  iglesia de San Salvador de Priesca (18 km), la cual  jalona una vez más las Veredas de San Salvador, que en territorio astur viene marcadas en cuanto a  la Vereda costera, por los enclaves  del monasterio de Celorio en Llanes  y de la iglesia de  Moru, en Ribadesella.

Al par de la iglesia nos vamos, no por el camino oficializado de Santiago, el conocido Camino del Norte, sino  por el viejo Camino Jacobeo ya abandonado, de este modo nos vamos por el carril asfaltado  que sale  por encima de la iglesia y que se dirige  hacia el lugar de La Prida, donde la ruta gira en  escuadra para tomar un naciente camino que pasa por delante de una cuadra de ladrillo que queda a nuestra derecha, para de este modo poder  bajar  por una traza caminera que nos llevan a la encrucijada de riegas, y en donde un viejo pontón medieval de gran porte y signo de los muchos tránsitos que debió de haber en la zona ya que desde él se puede subir hacia San Bras y Miravalles como hacia Cueli y Morillón.


Se cruza la riega de Ñabla para coger el primer camino que queda nuestra izquierda para pasar por debajo de un viejo árbol caído sobre el camino, lo que nos da excusa para tirar de trotona unos cuantos metros por este viejo camino jacobeo que poco a poco va ganando el altozano pueblo de Gancedo, o Ganceu, con tramos de duras rampas perladas de llambrias, que además dada la humedad hacen imposible subir todo el tramo montados, aunque el personal lo intenta.

Ya en Gancedo con vistas al cumbral de Priesca que queda ahora a nuestra espalda, quedando a  la derecha el faro radiante que preside toda la zona, como es la iglesia de Miravalles, es algo que siempre me ha llamado la atención esa impresionante ubicación cuyo templo de ve desde muchos otros lugares.


Se enlaza la ruta desde Gancedo a Bayones  por medio del carril asfaltado en un continuo tobogán que nos permite cruzar  la AS-330 por Bayones (22,4 km) y pasar por delante de su extraña casa, por las cabezas a modo de capiteles, en dicho lugar la amiga Noelia quedó impresionada por el esbelto Lebrel afgano que nos mira sorprendido, aunque eso lo digamos que estamos nosotros de ver tan elegante can en un pueblo como Bayones, donde por cierto en este puntos nos abandonan Natal y Capezzali

.

La ruta  sigue hacia el Sur por el carretil que sube por Batón y por El Busto, siempre picando la carretera  cuesta  arriba,  dejando Ceyanes  atrás y virar ahora al Oeste a los 25 km de rodadura  hacia la  deshabitada aldea de la Sienra, tomando un camino que primeramente va en plano y luego gira a la derecha para entrar en picado en dirección a Solares, pasando por delante de la aislada iglesia de Santo Tomás de Coro.


A esta iglesia, el viejo Camino jacobeo en desuso  decir que desde Bayones venía  pero bajando a la  Magdalena, y  con subida posterior hasta la aldea de Paniceres, desde donde se pasa  el arroyo de la Vega, y concluir en el pueblo de Solares, pero a mí me parece más cómodo venir desde Bayones, un poco más alto, y  sin apenas perder altura, sino ganándola, para seguir ciclando por la  cumbral que nos lleva al desvío de la Sienra, lo cual nos permite mejores  vistas sobre el entorno.

En Santo Tomás de Coro, ya la ruta permite algunas que otra variante,  como bajar por debajo de Cayado hacia Villaverde y de ahí a Valbucar, pero esa ruta ya la hemos hecho otras veces, y como queremos pasar por delante de San Salvador de Fuentes, pue seguimos por estos predios de Coro, que por cierto es por donde un vecino de la zona, quiere que el Camin de Covadonga suba hacia Breceña pasando por Ceyanes, cambiando así el trazado original del camino covadonguino.


 El carril nos lleva  ahora al pie de la AS-332 donde se toma el ramal derecho para pasar por La Piquera y Migoya hasta pasar por encima del otro jalón de las Veredas de San Salvador, o sea la iglesia de San Salvador de Fuentes que queda un tanto oculta con respecto a la carretera, y en cuya iglesia estuvo la vieja cruz votiva  que a finales del siglo XIX fue vendida, no sé si por el cura o por los Nozaleda y los Cavanilles  a Ernesto Guilhou, hijo de protestante e industrial propietario de la Fabrica de Mieres, Numa Gilhou, y todo por unas 10.000 pesetas, y en cuya venta intermedió el obispo de Oviedo  y notorio antimasón Ramon Martinez Vigil,  y que parece que dicha cantidad que se registra en las arcas del parroquia, fue destinada dicha cantidad para la construcción de la basílica de Covadonga, una interesante historia la de la Cruz de Fuentes   que recogía la LNE en el  2012 l el  y hoy está depositada en el Museum Metropolitano de Nueva York.


Nada cuando quise darme cuenta el personal de la grupeta se fue carretera abajo hacia el desvío del cementerio, por el cual nos metemos para ganare el centro urbano de Maliayo, pasando como estaba previsto hacer una parada en San Salvador de Fuentes,  y de los peregrinajes y de los peregrinos, pues es lo que tienen estas rutas villaviciosinas  que a poco que se ande los desniveles son de suma y sigue, y ya va siendo hora de una cerveza y quitarse la coraza de barro que nos ha reportado tan intensa ruta

© Victor Guerra

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